Martha Vásquez
A seis días de vencerse el período constitucional de magistraturas a Alba Luz Ramos, Juana Méndez, Iván Escobar Fornos y Sergio Cuarezma en la Corte Suprema de Justicia, los nombramientos o ratificaciones de cargos por la Asamblea Nacional siguen en “limbo” jurídico.
De no darse estos nombramientos antes del 28 de este mes, a partir del 29 de marzo el país tendrá un poder judicial con la seis de sus magistrados actuando de facto, amparados en el resucitado párrafo segundo del artículo 201 de la Constitución de 1987, uno fallecido y un magistrado, Cuarezma, quien desde hace más de un año se encuentra fuera del poder judicial.
“Siempre hay cuórum. En las salas hay de cinco a seis magistrados y la ley dice que pueden funcionar la mitad más uno. Se puede estar en ausencia de uno”, dijo el doctor Aguilar, ya que para él todos sus colegas están legalmente en sus cargos.
Los demás magistrados de la CSJ manifiestan no saber nada del tema.
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El magistrado Cuarezma se encuentra fuera de la Corte desde hace más de un año en protesta por ilegalidades del poder judicial y la permanencia en sus puestos de magistrados con cargos vencidos. A esto se suma la falta de Damicis Sirias por salud y la ausencia de Guillermo Selva, fallecido.
El magistrado Marvin Aguilar, vicepresidente de la Corte, expresó que el vencimiento de cargos no les preocupa porque sus colegas, aunque se les venza el período, inmediatamente se vuelven magistrados constitucionales por la vigencia del 201. “Con el 201 todo seguirá normal”, recalcó el jurista.
De 16 quedan activos 13, de estos solo ocho tienen períodos legales: Manuel Martínez, Yadira Centeno, Edgar Navas, Ligia Molina, Francisco Rosales, Antonio Alemán, Marvin Aguilar y Gabriel Rivera.
Estado de Derecho de espejismo
Para el doctor Alberto Novoa, exprocurador de la República, esta situación viene a “empantanar más a Nicaragua en ilegalidades”, porque desde hace dos años se vive en un “Estado de Derecho de espejismo”.
“Todo lo que esté fuera de la ley es ilegal. Nosotros vivimos un Estado de Derecho de mentira, es como una especie de espejismo. Nos hacen creer que estamos en un Estado de Derecho, pero cuando analizamos fríamente vemos que estamos al margen del derecho, o sea ilegalmente”, expresó Novoa.
Agregó que los magistrados se agarran de un artículo que ya fue derogado por sí y ante sí, para seguir actuando de forma irregular.
“No es extraño que justifiquen su presencia en la Corte, porque ya tenemos dos años de tener un espejismo de Estado de Derecho, cuando se les vencieron los cargos a los funcionarios. Nos hacen creer que estamos dentro de la norma, de que están actuando jueces, magistrados, cuando realmente están funcionando las personas que dentro de la propia norma no cumplen con los requisitos que ella establece”, explicó el jurista.
Para Novoa los resultados de esta situación es que cada día las instituciones son menos creíbles.