Luego de tres semanas de recuperación tras una operación a corazón abierto, el político y empresario Eduardo Montealegre Rivas, de 56 años, se prepara para su nueva puesta en escena al frente de un nuevo intento de diálogo con el gobernante Frente Sandinista.
Aunque otras veces ya lo han buscado, la Alianza PLI confía en que esta vez la meta no se quedará en planes y el martes presentará un “planteamiento nacional” con sus propuestas para solucionar una crisis que a la fecha se sigue agravando.
El relevo de una treintena de funcionarios públicos con períodos vencidos desde hace dos a tres años parece el punto más evidente y urgente de la agenda, pero Gadea sostiene que no es el único punto importante.
“Queremos que se recupere y garantice el respeto a la gobernabilidad, el Estado de Derecho, volver a tener una democracia y acabar con tanta confiscación”, precisó el excandidato.
Además, advirtió la necesidad de que se garanticen unas elecciones municipales transparentes, sin abandonar la lucha contra la instalación de una dictadura.
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¿Por qué ahora que el FSLN controla los poderes del Estado sí habría un diálogo? Montealegre asegura que la Alianza PLI le toma la palabra al presidente Daniel Ortega, sobre la búsqueda de un consenso.

“No es una discusión de 26 contra 63”, dice Montealegre al descartar que el peso del diálogo esté en la cantidad de diputados que cada partido tiene en la Asamblea.
Además, subraya que no están detrás de ninguna cuota porque no se sentarán a buscar “una repartidera”.
“Lo que queremos es presentar propuestas y lograr un acuerdo que refleje el sentir nacional”, declara.

“El rumbo de la nación no es el correcto y por eso se tiene que dialogar”, sentencia Montealegre.
El excandidato presidencial Fabio Gadea Mantilla también asegura que el Gobierno “necesita legitimarse” y, aunque falta fecha, la Alianza PLI asegura que miembros del FSLN les han manifestado el interés en realizar un diálogo.
Al encuentro no esperan ir solos. “Nosotros no solo aspiramos a tener el respaldo del partido, sino de sectores más amplios y eso le conviene a Ortega”, dice Montealegre.
Esta vez, además, están convencidos de que, aun teniendo mayoría, el Gobierno los necesita.
Eduardo Montealegre sostiene que la Alianza PLI no busca cuotas ni cargos, sino la solución a la situación nacional que se está agravando. El político cree en que la urgencia de responder a problemas como el retiro de la comunidad internacional, los bajos precios de los productos de exportación nacionales, el deterioro de la institucionalidad y los crecientes conflictos con la propiedad privada garantizan esa prioridad.
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