Sergio León
Justino Vega, de 24 años, el único sobreviviente de la masacre de cuatro campesinos ocurrida en la isla El Venado, jurisdicción de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), confirmó que O’Neill Brown Tinkam junto con otros sujetos, todavía no identificados, fueron los que mataron a sus parientes.
Los Hurtado habitan en el barrio El Canal, de Bluefields, y se dedicaban a la pesca de chacalines y jaibas en la bahía de esta ciudad.
Frente a la Policía la familia Hurtado juró que vengarán las muertes de sus familiares.
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Los cuatro campesinos fueron asesinados cruelmente la tarde del jueves, presuntamente por problemas de propiedad. Rosalío Vega Hurtado, de 32 años; Rubén Peña Rodríguez, de 66; Pedro Eduardo Coronado Hurtado, de 15, y Antonio Vega Hurtado, de 14, son las víctimas.
El día del crimen, en horas de la mañana, los menores viajaron junto a su tío Rosalío, contratados por Peña para cortar cocos en El Venado.
“Si tenía problemas por las tierras con Rubén, pues se hubiera resuelto con Rubén, pero no matar a mis muchachos, ellos solo fueron a trabajar, a cortar cocos”, declaró en llantos doña Lidia Hurtado, abuela de los menores Pedro y Antonio, y tía de Rosalío.
Brown reclamaba El Venado porque el Gobierno comunal creole de Bluefields le había otorgado una “rara” certificación hace un año para vivir ahí.
“Rubén tenía 20 años de vivir ahí, y este señor (Brown) llegó a pedirle dónde estar y luego lo quiso sacar y como no pudo llegó con una gente a matar a quienes encontraran en el lugar”, dijo José García.
HABÍA DENUNCIAS
El conflicto de propiedad entre Brown y Peña había sido denunciado hace un mes en la Policía, ambos alegaron ser dueños de El Venado.
En esa ocasión Brown dijo que Peña le mataba a sus animales, y este respondió que todo era una trama de Brown, porque quería sacarlo de la propiedad.
El jefe interino de la Policía de Bluefields, comisionado Gustavo Aguilar, dijo que han desplegado a todo su aparato policial para investigar el múltiple crimen.
Ayer los familiares de los hoy occisos pidieron ayuda para poder velarlos y brindarles hoy cristiana sepultura.
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