Elízabeth Romero
El problema de las drogas en Centroamérica ha propiciado la corrupción y ha debilitado cada vez más los sistemas de justicia penal del área. Esto aparece en el informe 2011 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE).
Señala el documento emitido en la presente semana que la penetración de estas organizaciones en el área ha promovido la corrupción, incluso entre los agentes de Policía y los funcionarios de otros organismos de represión, lo que ha afectado la capacidad de los Estados de la región para promover el desarrollo, ya que ha obstaculizado la prestación de servicios y distorsionado los gastos públicos.
Respecto a la Policía Nacional en Nicaragua, el vocero de esa institución, comisionado mayor Fernando Borge, manifestó que en el país ha habido algunos casos aislados. Según dijo, de forma permanente desarrollan supervisión y control y promueven lo que llamó “contraloría social” a través de denuncias de la población sobre casos donde la conducta del agente está reñida con la ley.
“Ha habido bajas, ha habido demociones, ha habido medidas administrativa”, señaló Borge sin mencionar ningún caso particular.
El año pasado trascendió el caso de oficiales de Rivas, que fueron denunciados de supuesta corrupción relacionada con un cargamento de droga y que LA PRENSA conoció en su momento que fueron dados de baja. Borge no se refirió al tema en concreto y dijo que “cada quien responde individualmente por sus actos ante la Ley”.
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