Un abrazo cálido antecede a la entrevista. No fue necesario tratar de definir la personalidad de María Angélica, pues bastaron unos cuantos minutos para que su personalidad saliera naturalmente a flote. En su rostro siempre hay una sonrisa sincera y amigable, y en su mirada una coquetería nata. Su plática transmite confianza y seguridad, seguida de unas cuantas bromas y carcajadas.
Así es María Angélica Chamorro Peña, una joven alegre, dinámica y muy hermosa, quien además afirma ser ciento por ciento nicaragüense, a pesar de haber nacido en San José, Costa Rica.
“Mi madre se fue al exilio en los ochenta, mientras mi padre estuvo en la guerra. Vine a vivir a Nicaragua a la edad de 5 años”.
Hoy, María Angélica tiene 25 años y asegura que le ha tocado vivir experiencias muy dolorosas, de las cuales ha aprendido para forjar un carácter valiente y decidido, pero a la vez muy amigable. De hecho, una de las cosas que más disfruta de su vida es estar rodeada de personas.
Esta extrovertida geminiana, nacida el 24 de mayo de 1986, se considera idealista como su padre, con quien también comparte la pasión por la lectura, principalmente si el tema es sobre superación personal. Entre sus autores favoritos figuran Paulo Coelho, “porque siempre te deja una esperanza”, y Carlos Cuauhtémoc Sánchez.
A María Angélica también le gusta el arte y las pinturas, y una de sus diseñadoras favoritas es Shantall Lacayo.
Presume de cantar muy bien. En 2007 viajó hasta Bogotá, Colombia, para participar en Latin American Idol. Describe esa experiencia como enriquecedora, pues “me di cuenta de cuánto amo cantar, pero también de cuánto amo a mi familia y a mis amigos. Me divertí mucho y aunque no quedé seleccionada no me arrepiento de nada”.
Todos los días María Angélica le lee la Biblia a su hijo Israel de 7 años. Es una de las actividades que disfruta hacer con su pequeño, del que se siente muy orgullosa. “No es porque sea mi hijo, pero mi ‘chele’ es independiente y muy maduro. Me encanta que nos tengamos mucha confianza. Definitivamente, ser madre es lo más maravilloso que me ha pasado”.
María Angélica no da un paso sin antes agradecer por la vida que lleva y sin antes pedir la bendición de Dios. Afirma sentirse plena porque todos los días trabaja en función de ser la hija que Dios quiere que sea. Su fe la ha llevado al éxito personal y profesional, y también le ha permitido involucrarse en actividades religiosas.
“Actualmente soy cursillista. Es algo que cambió mi vida rotundamente, soy una persona llena. Me gusta leer proverbios, porque me da sabiduría. Cuando uno sufre, el dolor a veces te hace arrodillarte y pedirle a Dios que te saque de eso. En otras palabras, te hace ser humilde”.
DE LAS DIFICULTADES NACE LA ESPERANZA Y LA FUERZA
Durante su niñez, se crió en San Jorge, Rivas. Su abuelo materno influyó en su formación y personalidad. En la escuela siempre se destacó porque estaba acostumbrada a ser el centro de atención. María Angélica vivió una niñez tranquila, pero esa tranquilidad se vio perturbada en algunas ocasiones con las rehabilitaciones de su padre.
“A pesar de que mis padres se divorciaron debido a la drogadicción de mi papá, él siempre ha estado presente en mi vida y estoy súper orgullosa de él. Esta experiencia me hizo crecer y madurar a temprana edad. Ahora soy una mujer fuerte”, afirma.
Esa madurez tiene que ver con que a los 18 años se casó. Estuvo siete años casada y es madre. “Lidiar con todo eso no es tan sencillo si no tenés una madurez y si no sos responsable”, sostiene.
Hace un año y medio María Angélica decidió separarse de su esposo. Afirma que fue la separación más civilizada que se pueda imaginar. Tanto así, que aún tiene una excelente relación con el padre de su hijo, de quien asegura estar orgullosa por ser un gran ser humano y un buen papá.
“El divorcio es muy duro. Es ver caer frente a uno un proyecto de vida. Pero sostengo que si no sos feliz, tenés que buscar las vías que te lleven hacia la felicidad. Ser feliz es una decisión y nosotros ya no dábamos más en nuestra relación”, confiesa.
María Angélica es una persona con muchas actividades. Un día normal transcurre y se divide entre su trabajo, su hijo, la universidad, su nueva relación amorosa y también salir con sus amigas con frecuencia.
EL TRABAJO, SU PASIÓN
María Angélica es gerente de Ventas de Future AD, una empresa que ofrece publicidad BTL, activación de marcas y organización de eventos. Presume de ser buena vendedora, porque según ella “yo no vendo por mi físico, porque lo hago por teléfono. Vendo porque tengo una capacidad de persuasión increíble”, aclara.
Le encanta su trabajo porque le permite aprender todos los días algo nuevo y porque constantemente está trabajando con muchas personas. Asimismo, destaca que pone a trabajar la creatividad todos los días.
“Siempre hay clientes nuevos. Por lo tanto, hay que estar innovando constantemente”.
Dado que la empresa para la que labora está presente en varias regiones del país, viaja con mucha frecuencia, lo cual le permite conocer otras ciudades.
Aunque asegura estar contenta con su trabajo, su meta a mediano plazo es formar su propia empresa, de la cual ya tiene nombre: MACH publicidad (las siglas de su nombre y apellido). Ya lo visualizó y asegura que lo cumplirá.
ARCHIVO PERSONAL
Estudios: actualmente estudia la carrera con postgrado en Marketing y Publicidad en la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC).
Idiomas: inglés y español.
Pasatiempos: ir al mar con su hijo y verlo pescar mientras ella se broncea.
Por un año, fue presentadora de televisión en el programa de cocina Sazón con Sabor en VosTV, cuando era Canal 11.
Metas: ser siempre amiga de su hijo. Prepararlo para que sea un hombre de bien e independiente. Acercarse cada vez más a Dios. Formar su propia empresa y sacar una maestría en el extranjero sobre Negocios. Ser políglota.
Atiende de manera voluntaria el área de comunicación y patrocinio en el evento “Por la carrera verde”, que se llevará a cabo el próximo 13 de mayo en coordinación con la organización Soy Verde.



