Josué Bravo y Wilder Pérez R.
La empresa canadiense Industrias Infinito intenta nuevamente revertir el fallo judicial adverso que eliminó el proyecto minero Las Crucitas, al presentar un recurso de “revisión extraordinario” ante la Sala Primera de la Corte Suprema de Justicia.
En noviembre del 2010 y tras un prolongado juicio, el Tribunal Contencioso Administrativo eliminó la concesión ambiental para extraer oro en Las Crucitas, al encontrar vicios de procedimiento en los permisos otorgados en la empresa.
El caso Las Crucitas fue sonado porque además atentaba contra la ecología del río San Juan de Nicaragua, aunque en menor medida que la carretera recién construida por el Gobierno de Costa Rica junto a este cuerpo de agua.
También eliminó el decreto ejecutivo del 2008, cuando era presidente Oscar Arias, al encontrar carencias de fundamento técnico para declarar de interés público y conveniencia nacional el proyecto. El fallo fue refrendado por la Sala Primera en diciembre pasado.
El abogado de Industrias Infinito, Juan Carlos Hernández, al presentar el recurso de revisión ordinaria especuló que el proceso judicial fue defectuoso porque excluyó a los propietarios de las 16 fincas donde se iba desarrollar el proyecto.
Hernández dice que al ser excluidos, no tuvieron oportunidad de hacer valer su derecho constitucional del derecho a la propiedad, porque el fallo afecta sus intereses.
Las 16 fincas de Las Crucitas están a nombre de cinco sociedades anónimas representadas por un hombre de apellido Vargas, quien no vive en Costa Rica y la empresa minera posee el derecho de uso y usufructo de las tierras.
El abogado ambientalista Álvaro Sagot, uno de los ganadores de la demanda, dijo que los permisos de concesión anulados por el Tribunal fueron entregados por el Estado a Industrias Infinito y no a los finqueros.
“¿Por qué no lo hicieron antes?”, cuestionó Sagot, quien cree que el recurso puede ser admitido para estudio por los magistrados, pero duda que vayan a fallar a favor de la minería porque ese derecho “precluyó”.
Industrias Infinito pretendía extraer a cielo abierto cerca de un millón de onzas de oro en Las Crucitas.
La visita la hizo dos días después de que un grupo de científicos nicaragüenses catalogaran de “catastrófico” el daño provocado por Costa Rica al río San Juan de Nicaragua, con la construcción de una carretera junto a la frontera, definida en parte por el borde sur del cuerpo de agua.
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