Julio Portocarrero Arancibia y Ethelvina Sánchez
“Necesito que me hagas un favor. Es algo ridículo. Necesito que veas en su perfil si ha puesto algo relevante…”, fue lo que me escribió una amiga una semana después de haber cortado con su novio. ¿Será que de verdad ya es válido eso de “Ojos que no ven, Facebook que te lo cuenta”?
Como equipo nos dimos a la tarea de sondear un poco las costumbres más comunes de los chavalos durante las diferentes fases de una relación de noviazgo, partiendo desde el momento en el que apenas agregas a tu vida virtual a esa persona que “te mueve el piso”.
Una vez establecida la conexión entre esa persona y vos, el desarrollo de la relación dependerá enteramente de ustedes. Algo básico que debemos recordar a la hora de los problemas entre pareja por algo que leyeron en Facebook o Twitter es que los culpables no son las redes sociales. Debemos tener muy presente que la información que se encuentra ahí está porque vos o tu pareja quisieron que estuviera.
ÉRASE UNA VEZ…
Primero aceptó su solicitud de amistad y decidió hacerlo porque en su información decía que había estudiado en el mismo colegio de ella.
Después él inició a comentar todas las publicaciones de su cuenta en Facebook y fue así como nació una bonita amistad que ahora —siete meses después— se ha convertido en el mejor noviazgo que han tenido y que cuenta con el apoyo de sus familias.
Esta es la historia de Kysbel Castillo y Josué Picado, ambos de Jinotega y estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA).
Un mes después de haber empezado a chatear por Facebook decidieron encontrarse y Cupido no falló. Y es que según Kysbel “las redes sociales te brindan la oportunidad de interactuar con otros y de hablar de muchos temas”.
En esto coincide la doctora Yolanda Gadea, directora del Departamento de Psicología y Desarrollo Humano de la UCA, “pues la globalización ha provocado cambios en la forma de vida de las personas, y la manera en cómo nos relacionamos”.
Según la “doc”, las redes sociales se han presentado como un abanico de posibilidades para establecer comunicación con otras personas, de una forma directa, rápida y barata, aunque este tipo de comunicación es un privilegio para un porcentaje menor de la población.
CUANDO RESPONDÉS SU ¡HOLA!
La historia de Amalia cabe dentro de ese porcentaje. Hace ya un año que recibió el primer “Hola”, de parte de Pablo por medio del chat en una cuenta en Badoo. Al principio no quiso contestarle, pero si no lo hubiese hecho, Pablo hoy no sería el “mejor de sus novios”, como ella lo define.
“Nunca había sentido algo así, pues todos mis otros noviazgos han sido normales y fue hasta meses después de chatear con él que acepté ser su novia, y empezamos a compartir fotos”, comenta esta chavala, para quien la confianza es lo más importante en una relación por la red.
TODO TIENE SU RIESGO
“Por medio del chat vos podés pintarte como vos querás, como el popular del colegio —aunque seas el más lento—, o como una chavala rebelde a la que poco le importa todo, aunque en el fondo vivas pendiente de las apariencias; en definitiva vos podés adquirir la identidad que te dé la gana”, comenta la doctora Daniela Cuadra, del Centro Pamplona.
Para ella, las relaciones por la red son un poco irreal, aunque si se complementan, es decir, llegan a tener una cita y en adelante siguen saliendo, puede resultar una bonita relación.
¿CÓMO PUEDO MANTENER MI RELACIÓN?
Según la “doc”, lo más importante es que la relación no los prive de vivir su realidad, pues muchos llegan a dejar de hacer sus actividades diarias por estar frente a esta chateando, compartiendo fotos o intercambiando tuits.
Además tu relación debe tener un proyecto, una meta final, que puede ser el compartir el espacio, el tiempo o el vivir la vida juntos.
