Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Vendedores ambulantes de San José, ticos y nicaragüenses, siguen en vilo porque no han logrado acuerdos con las autoridades municipales que eviten su salida de las calles, tras una fallida reunión entre las partes para buscar alternativas para quienes se dedican a esta labor informal en las principales vías de la capital.
Alrededor de 3,500 persona venden ilegalmente comida, ropa, frutas, verduras, discos piratas de películas, videojuegos y música; bolsos y carteras, entre otros artículos.
Lo hacen durante la tarde y noche en las avenidas Central, 2 y 4, así como en los alrededores de los mercados de la capital. Aunque ellos dicen que se ganan el sustento, hay pobladores que se quejan porque al tender su mercancía sobre las aceras, obstaculizan el tránsito peatonal. Una gran parte son nicaragüenses, aunque la comuna desconoce cuántos son exactamente los comerciantes son extranjeros.
El asesor municipal, Rafael Arias, indicó tras un encuentro con representante de los vendedores, que se buscan alternativas con la Defensoría de los Habitantes y el Instituto Mixto de Ayuda Social, para garantizar el sustento a quienes dependen realmente de esta actividad. Arias explicó que son unos 200 vendedores ambulantes quienes realmente dependen de este empleo informal.
Otros, dijo el asesor, “han sido permeados por grupos organizados de dudosa reputación, que se dedican a otros menesteres como la producción y la comercialización de productos de consumo humano que pueden atentar contra la vida y la salud”.
Además, hay quienes producen y distribuyen artículos falsificados o discos pirateados, “que son negocios manejados por estos grupitos que además, son los que manejan préstamos en la calle llamados préstamos quiebra rodillas, con esos grupos no vamos a negociar”.
Los operativos policiales para sacar a los vendedores de las calles, iniciarán en un periodo no mayor a dos meses, a raíz de la orden de la Sala Constitucional para erradicar estas ventas ambulantes. De no hallar alternativas, los vendedores de San José amenazaron con lanzarse a protestar a las calles.