Por Auxiliadora Rosales
Una de las mayores pesadillas que atormenta a los padres es el síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL), el cual se define como el fallecimiento inexplicable de un bebé absolutamente sano tras haber sido acostado boca abajo para dormir.
El doctor Milton Mejía Castro, pediatra del Hospital La Mascota y de la Clínica Médica Centro de Alergias, en Altamira, explica que aún la ciencia no encuentra la causa exacta de este tipo de fallecimiento. “En Nicaragua son pocos los casos que se presentan, según mi experiencia clínica y la causa aún no está clara, pero se han encontrado algunas alteraciones anatómicas especialmente en los centros respiratorios y centros de activación cardiovascular y se supone son inmaduros”.
Según el especialista, entre los principales factores de riesgo de la SMSL se encuentran: que el bebé sea prematuro, que la madre sea muy joven o muy mayor, el fumado en las madres, principalmente cuando fumaron en el último trimestre del embarazo o durante el tiempo que nació el niño.
El colecho (cuando las madres duermen con sus niños) es otro factor de riesgo. Lo ideal es que duerma cerca del niño, pero no en la misma cama. De igual manera, no arroparlo o ponerle demasiada ropa podría ser de alto riesgo, así como colocarle almohadas muy grandes, peluches o cualquier objeto que pudieran sofocar al bebé.
No obstante, la principal causa de riesgo es la posición del bebé al dormir. “Diversos estudios en países europeos reflejan que la mayoría de los niños mueren boca abajo. Se empezaron a hacer campañas para que los niños durmieran boca arriba o de lado y la incidencia de estas muertes bajó significativamente”.

El pediatra también asegura que la edad en que los bebés presentan mayor riesgo de muerte súbita es de cero a cuatro meses, posterior a esta edad es muy raro que se presente.
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