Emiliano Chamorro
“En Nicaragua ya hay sangre. Hay alzados en armas. Los obispos no mienten. Esto no es invento de ningún obispo. La gente está allí. Está constatado”. Así lo asegura el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), monseñor René Sándigo, al referirse al tema de los alzados y al asesinato del exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Democráticas, comandante 3-80, Santos Guadalupe Joyas Borge.
“No se puede negar que sí hay grupos (armados) que a la larga están entremezclados, primero, como grupos delincuenciales, pero también hay una cierta inspiración ideológica que si se alimentan esos grupos pueden coger fuerza”, dijo el prelado.
Expresó que para la Iglesia es preocupante la presencia de grupos armados, más cuando “ya hay sangre en el país”.
“Sin duda es preocupante. No es necesario hablar de guerra para decir que hay sangre. Ya hay sangre en Nicaragua. Nosotros hemos reflexionado de que no se puede hablar de guerra, pero que sí hay sangre, pues todos hemos sido testigos en casos concretos: como la muerte de ‘Pablo Negro’, la muerte de ‘Yajob’. Cuando hay sangre, sin duda hay preocupación”, dijo Sándigo.
El jerarca católico llamó al Gobierno a dialogar con estos grupos, antes que la situación se salga de las manos de las autoridades, pues según sostiene, es muy difícil que estos grupos armados consigan patrocinios como en el pasado, sin embargo, dijo que existe “el peligro de que el narcotráfico los financie, fenómeno que se ha dado en otros países y eso sería muy peligroso tomando en cuenta el poder económico que tiene el narcotráfico”.
Por otro lado, el obispo Sándigo espera que los Estados Unidos pueda otorgar este año al país las dispensas, conocidas como “waiver”. “Todos queremos que Nicaragua sea bien vista y esperamos que esto (el waiver) sea aprobado para que podamos recibir el aval que nos permitirá recibir la cooperación económica internacional que tanto necesitamos, sobre todo los sectores menos favorecidos.
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