Ramón H. Potosme
Osorno Coleman, líder de la agrupación Yatama, —multiétnica y conformada por excombatientes de la resistencia indígena—, manifestó su rechazo a la propuesta de reformas a la Ley de Autonomía y a la Ley Electoral si no llevan el respaldo de todas las comunidades.
“La pretensión de Brooklyn Rivera es tener la hegemonía total en la Costa Caribe y marginar a la mayoría”, señaló Coleman.
Rivera señala que la propuesta parte de la realidad caribeña.
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Coleman considera que la propuesta hecha por el líder de Yatama, Brooklyn Rivera, (alidado del FSLN) es inconsulta y que pretende el control total de las estructura de gobierno en la Costa Caribe. De esta forma, según él, Rivera tendría el control de los recursos naturales de la región.
La propuesta de Rivera contempla la desaparición de los municipios en la localidades con matriz indígena y la reivindicación del sistema de elección de gobierno territoriales mediante asambleas y no a través de partidos políticos. Según Rivera la nueva legislación daría cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) del 2005 y respondería a las aspiraciones históricas de los pueblos originarios.
Además los municipios de mayoría mestiza conformarían dos nuevos departamentos; uno en el sur y otro en el norte de las regiones del Caribe.
Coleman coincide plenamente en la nueva composición basado en territorios indígenas y la elección de autoridades de acuerdo a usos, costumbres y tradiciones, pero señala que sería desvirtuada por las certificación y el control que posee Rivera en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Coleman asegura que aún sin esas reformas, los gobiernos comunales y territoriales deben responder a los intereses de Rivera o no reciben la certificación de parte del Consejo Regional, tal como lo establece la Ley 445 de Demarcación y Titulación de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
Dos autoridades
Señaló que en comunidades como Kamla, Wawa Bar o el gobierno territorial de Li Lamli tienen dos autoridades, una electa por la asamblea comunal y otra designada por el Consejo Regional favorable a los intereses de Rivera.
“Brooklyn es el que más viola los derechos de las comunidades indígenas, nada se hace sin su visto bueno y hace uso de los recursos naturales… entonces ¿Por qué aceptaron la Ley 28 sin protestar? Han manejado el gobierno regional por 20 años” dijo Coleman.
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