David Pogue
New York Times
En los viejos tiempos no se necesitaba mucho para disfrutar de un viaje aéreo: un par de gafas, un bimotor confiable y una canción para llevar en el corazón. En estos días, la lista de equipo es ligeramente más larga: una maleta con ruedas, una almohada para el cuello y un tapaojos, sin mencionar los cómodos zapatos sin agujetas, una computadora portátil y un reloj que sea todo de plástico. Y audífonos que eliminen el ruido.
Los audífonos regulares envían música directamente a los oídos. Los modelos que eliminan el ruido también reducen cualquier retumbe sordo y consistente que haya a su alrededor, como el motor de los aviones, las aspiradoras y los discursos de las campañas presidenciales.
Bueno, lo último fue una broma. Los audífonos que eliminan el ruido (NC, por sus siglas en inglés) de hecho no reducen sonidos irregulares como el habla y el llanto de un niño de un par de filas atrás. Aún así, reducir el zumbido del avión supuestamente debe disminuir la “fatiga sonora”, un cansancio nervioso que resulta de una prolongada exposición a ruidos fuertes. También dejan escuchar música o vídeos en el tren o en el avión con un volumen más bajo (y seguro).
Durante años, Bose ha reinado en la lista de audífonos NC. Son increíblemente buenos, pero increíblemente caros; el último modelo, el QuietComfort 15, cuesta 300 dólares. Han estado en el mercado durante más de dos años; seguramente, en ese tiempo alguien debió haber lanzado alternativas menos caras y con mejores funciones.
Para probar esa teoría, reuní los últimos modelos de 10 compañías, en orden alfabético: NC1100B, de Able Planet (250 dólares); AKG K495 NC, de Harman (350 dólares); ATH-ANC7B, de Audio Technica (125 dólares); QuietComfort 15, de Bose (300 dólares); HN-900, de Creative (100 dólares), HANC250, de JVC (103 dólares), Monster Beats de Dr. Dre (300 dólares); RP-HC720, de Panasonic (90 dólares), PXC 310, de Sennheiser (300 dólares), MDR-NC200D, de Sony (200 dólares), y MDR-NC500DM3, de Sony (400 dólares).
Me las ingenié para meterlos en una abultada bolsa de lona (incluyendo sus estuches negros de viaje). Causó bastantes levantamientos de cejas entre el personal de la TSA.
Los probé en cuatro vuelos nacionales, intercambiándolos constantemente, probando la capacidad NC y fidelidad musical de cada uno (y finalmente desconcertando a mis compañeros de asiento).
REDUCCIÓN DE RUIDO
Todos funcionan igual: un micrófono externo sondea el sonido ambiental y después bombea ondas sonoras contrarias, eliminando así parte de ese zumbido externo.
Pero hay un enorme rango de efectividad en NC. Por ejemplo, los audífonos Monster Beats tal vez sean los de mejor apariencia del mercado, pero reducirá más el ruido metiéndose papel en los oídos. Prácticamente no hay ninguna diferencia entre encendido y apagado.
Los audífonos de Audio-Technica, Creative, Able Planet y JVC son mejores para eliminar frecuencias bajas y medias, dejan pasar bastante zumbido. Los modelos de Panasonic, Sony y AKG funcionan mejor (el bien diseñado sello de los Panasonic empieza a bloquear el sonido incluso antes de activar el NC).
Pero ninguno se acerca a los Bose. Ponérselos hace que el mundo desaparezca. Es la diferencia entre estar en un concierto de rock y estar a tres kilómetros del estadio.
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