El ministro de Relaciones Laborales, Richard Espinosa, anunció ayer el despido de 900 funcionarios públicos, que se añaden a otros 2,700 obligados a salir del trabajo el año pasado, lo que provocó críticas de sectores sociales y políticos. El ministro, que manifestó que los funcionarios no serán reemplazados, agregó que los despidos han afectado a 24 instituciones estatales. Espinosa argumentó que la «salida» de los trabajadores se debe a un proceso para «tener unas instituciones públicas eficientes». EFE
Funcionarios a la calle
El ministro de Relaciones Laborales, Richard Espinosa, anunció ayer el despido de 900 funcionarios públicos, que se añaden a otros 2,700 obligados a salir del trabajo el año pasado, lo que provocó críticas de sectores sociales y políticos. El ministro, que manifestó que los funcionarios no serán reemplazados, agregó que los despidos han afectado a 24 instituciones estatales. Espinosa argumentó que la "salida" de los trabajadores se debe a un proceso para "tener unas instituciones públicas eficientes".