Elízabeth Romero
“Decile a tu papá que no va a llegar mucho este año, si no lo agarramos a él, los agarramos a ustedes”. Este fue el último mensaje enviado a Nelson Túpac Amaru Romero.
El mismo se lo llevó uno de sus hijos y se lo envió una persona del vecindario de nombre Pedro Orozco. Esta es solo una de las formas que asegura han encontrado para amenazarle.
A Siero le rociaron ácido en el rostro. “Fue un acto bien premeditado, bien elaborado, tomando en cuenta hasta los días en que se realizó la acción”, afirmó Siero, mientras presentaba la denuncia en el Cenidh.
El 9 de enero LA PRENSA publicó que el pasado 2 de enero al regresar de un viaje familiar, Siero sufrió un atentado ejecutado por tres sujetos encapuchados que se movilizaban en una motocicleta.
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Romero es integrante del llamado Frente Amplio Opositor (FAO) y de Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), quien junto a Elser Sobalvarro, Jairo Contreras, Carlos Bonilla y Carlos Velásquez, denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que están siendo acosados, perseguidos y amenazados de muerte por disentir con el gobierno de Daniel Ortega.
Los denunciantes señalan a un oficial de Inteligencia policial a quien solo identifican como “Juan Pelón”, como uno de los que los persigue. Este es el mismo que fue señalado de haber disparado a la altura del kilómetro 14 carretera a Ticuantepe, cuando pobladores se manifestaban contra el asesinato del padre Marlon Pupiro.
Jairo Contreras también denunció que a él lo amenazan a través de mensajes de texto. Pero igual señala que lo persiguen en las calles, “de tal forma que ya no puedo andar solo”.
“Vas a ser mártir, desistí, te doy hasta el 10 de enero”, se lee en uno de los mensajes enviados al teléfono celular de Contreras. “A través de los chats me dijeron que la caja está lista, está preparada, que no me preocupe tampoco por los gastos fúnebres que ellos están a disposición de hacer entrega de eso”, refirió Contreras.
Recordó que anteriormente él ha recurrido a las autoridades policiales sin que adopten ninguna medida de prevención.
En caso de “Juan Pelón”, Contreras aseguró: “Lo último que me dijo fue que anduviera con cuidado, que podría ir amanecer a la Cuesta del Plomo”. Sostuvo que esta amenaza la vertió hace unos 15 días en el sector del 7 Sur. Carlos Bonilla ha tenido que buscar refugio en otra casa, en prevención. Recibe múltiples amenazas a través de las redes sociales y recordó que constantemente son perseguidos por personas en motocicletas, a pie, a bordo de buses y hasta los fotografían y graban en vídeos abiertamente.
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