Anne Pérez Rivera
“No querían ver a nadie. Estaba prohibido que algún vendedor estuviera a 500 metros de la plaza de la Revolución”, contó José Castillo, para resumir las razones por la cual los vendedores y limpiacarros de los semáforos y puntos de mayor referencia en la Carretera Norte fueron desalojados de sus puestos de trabajo este lunes y martes.
La “limpieza” de trabajadores informales se debió a las medidas de seguridad por la toma de posesión del inconstitucional presidente Daniel Ortega.
Solo en Managua hay afiliados unos 25 mil trabajadores por cuenta propia, de los cuales al menos la mitad se dedica al sector informal del comercio.
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Junto a Castillo, vendedor de accesorios para vehículos en los semáforos del Cine González, otros 40 vendedores de ese sitio, unos 60 trabajadores por cuenta propia de La Subasta y una cantidad similar en los semáforos de la pista Pedro Joaquín Chamorro y zonas aledañas, fueron sacados de sus puestos de trabajo desde este lunes.
Los vendedores fueron quitados luego de la intervención de la Policía Nacional y de la Alcaldía de Managua, la cual se dio a la tarea adicional de ocupar recursos financieros y humanos para “remozar” la plaza de la Revolución y las calles que serían transitadas por la toma de posesión.
René Sánchez, otro de los afectados, confirmó que algunos comerciantes tenían “miedo” que la medida se extendiera hasta ayer, y por eso no todos regresaron a sus puestos de trabajo.
DISCRIMINATORIO
“Los escondieron para dar una imagen de prosperidad ante los participantes de la toma de posesión de Ortega. No quieren mostrar un país que abunda de trabajadores de la calle según ellos no quieren dar mala imagen, pero es lamentable que les hayan quitado el machete, el pan diario, porque son la gente del pueblo y les negaron sus derechos”, valoró el coordinador de defensa del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión.
Indicó que si el desalojo temporal fue por asuntos de seguridad, entonces “no se debió dar privilegios a otros ciudadanos que le hacían comparsa o celebraban la toma de posesión dentro del supuesto rango de seguridad. Es violatorio a los derechos humanos que se discrimine a unos y favorezca a los amigos del poder”.
Además del desalojo temporal de los trabajadores, el Gobierno también impidió el acceso de vendedores ambulantes durante el acto de toma de posesión, ocupó unos 400 buses de la capital y ocasionó congestión vial en toda la ciudad.
Solo en Managua hay afiliados unos 25 mil trabajadores por cuenta propia, de los cuales al menos la mitad se dedica al sector informal del comercio.
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