Elízabeth Romero
El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, avizora que durante esta nueva gestión inconstitucional de Daniel Ortega, se reedite el acoso y persecución que experimentaron las organizaciones no gubernamentales en 2008.
El año pasado hubo un intento de controlar a las ONG que no prosperó. “Hoy que tienen el control total es probable que nos vayan a intervenir las organizaciones de sociedad civil”. A criterio de Carmona podrían controlar los recursos que reciban de parte de los organismos donantes.
Azahálea Solís, del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), uno de los organismos perseguidos en 2008, manifestó que “aquí es dictadura en serio”.
“Lo que le queda pendiente a Ortega es silenciar a sociedad civil y a periodistas”, dijo Solís. Aunque consideró que ya han logrado silenciar a mucha gente a través del temor y también de la cooperación internacional.
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