AFP
El gobernante Frente Sandinista asumió este lunes en Nicaragua el control total del Congreso que acompañará al presidente Daniel Ortega en su segundo mandato consecutivo, que comienza el martes con la prioridad puesta en impulsar reformas políticas y económicas.
El oficialismo, con dos tercios de las bancas, puede desde hoy aprobar leyes que requieran mayoría calificada y hasta sancionar reformas constitucionales sin recurrir a alianzas, algo que el oficialismo ha descartado de momento.
«Queda instalada la Asamblea Nacional (legislativa) de la República de Nicaragua», sentenció el presidente del Consejo Supreno Electoral, Roberto anunció Rivas, tras tomar la promesa de ley a los nuevos legisladores.
Al frente del congreso fue reelecto el disciplinado militante sandinista René Núñez, quien aseguró que buscará consensos para impulsar la agenda legislativa.
Además de los 62 sandinistas, fueron electos 26 legisladores del opositor Partido Liberal Independiente (PLI, derecha), y dos del otrora poderoso Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha). Otros dos escaños fueron adjudicados de forma automática, uno al sandinismo y otro al PLI.
La sesión inaugural arrancó en medio de un altercado entre sandinistas y miembros del PLI porque estos últimos intentaron exhibir un telón que decía «No a la dictadura», en protesta a lo que ellos consideran la reelección «fraudulenta» de Ortega, quien ejercerá su tercer mandato.
Tras un forcejeo e intercambio de insultos, los 26 diputados liberales se retiraron del recinto y se negaron a participar en la elección de la junta directiva.
«Seremos una oposición denunciante y fiscalizante», explicó a la AFP, el secretario político del PLI, Eliseo Núñez. Paralelamente, un puñado de jóvenes opositores protestó en las afueras del Legislativo, con pancartas en la que repudiaron la reelección del líder sandinista.
Ante el retiro del PLI, el sandinismo se quedó con cinco de los siete puestos directivos y el PLC del ex presidente Arnoldo Alemán, que apenas tiene dos diputados, logró colocar a ambos en cargos directivos.
El nuevo Congreso también contará con dos diputados que obtuvieron el cargo de manera automática: el ex vicepresidente Jaime Morales, que aún no se ha acreditado y el ex candidato a la presidencia de la oposición que quedó en segundo lugar, Fabio Gadea, que rechazó el puesto.
Tras una aplastante victoria en los comicios del 6 de noviembre pasado, Ortega, de 66 años, se convirtió en el primer presidente reelecto desde el triunfo de la Revolución Sandinista que en 1979 derrumbó la dictadura de 45 años de la dinastía Somoza.