Fama, belleza, poder. Muchas personas buscan a todo costo obtenerlos únicamente para sentirse aceptadas. Pero a veces el precio que se paga es alto: la salud, la vida. ¿Cuántas mujeres acaban muriendo de anorexia o bulimia? ¿Cuántas en un quirófano deseando tener los senos perfectos, la cintura ideal o el rostro siempre joven y bello? ¿Cuántas optan por matarse de hambre antes de perder su esbelta figura?
Ante todo el amor, el propio. La belleza física tiene los años contados, pero la interna es perdurable.
Para lucir siempre impecable y lograr la aceptación de los demás no es preciso arriesgar la vida, hay alternativas muy sanas como una carcajada, que aparte de ser contagiosa y de quemar muchas calorías, produce mucho bienestar y vitamina el alma.
En esta edición, te invitamos a prolongar tu vida con una sonrisa y a que seas feliz también con nosotras.
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