
La Reina del Pop conoce en primera persona el trato de la realeza y habiendo estado casada con otros directores de cine como Sean Penn y Guy Richie, se entiende que quiera abrir la misma puerta, aunque por esta vez, no sea ella la que aparece delante de las cámaras.

::: ¿La presión del estreno de una película es igual que el lanzamiento de un CD?
Por supuesto, porque es algo nuevo. Es la misma presión que tenía cuando recién empecé en el mundo de la música, estaba nerviosa, no sabía lo que podía esperar y la gente tampoco sabía lo que podía esperar de mí. Tuve que ganarme un lugar en el mundo para que me tomen en serio y ahora sé muy bien que tengo que hacer lo mismo en el mundo del cine.
::: ¿Estando acostumbrada a estar delante de las cámaras, sintió la diferencia al ser la jefa del estudio de cine?
No me sentí como la jefa, simplemente me vi como alguien que quería contar una historia, una persona que estaba en el estudio para colaborar con un grupo de gente muy talentosa, que me ayudó a contar mi historia.
::: ¿Qué es lo que más le gustó de la dirección, más allá del rodaje de la película?
Uno de los rituales más importantes era ayudar que terminaran de vestir a los actores. Me encantaba ponerles los últimos toques, sentía cierta intimidad, antes de empezar el rodaje cada día. Ponerles collares o brazaletes, arreglarles el pelo y la ropa, era la mejor excusa de conectarme con ellos.
::: ¿Es cierto que detrás de cámaras también inventaba canciones para poner al equipo más cómodo?
Ah, sí, cantábamos todos juntos. No era ningún truco, solo queríamos pasarla bien. Cuando afuera llovía y nos quedábamos atrapados adentro del estudio sin poder salir, para esperar que saliera el sol, no podíamos hacer otra cosa que inventar canciones.

::: ¿Qué canciones por ejemplo?
(Cantando) Estamos haciendo una película, ¿no es genial? Se siente como en casa, es todo igual.
::: ¿El collar de diamantes que lleva puesto con las letras WE lo mando a hacer especialmente?
Fue un regalo de cumpleaños que me hizo el elenco.
Una de las actrices lleva un collar parecido en la película, con una sola letra W y a veces, las actrices hasta tienen un parecido con usted ¿Fue intencional?
¿De verdad? Nunca se me ocurrió que se vieran parecidas a mí. Primero que todo el color de mi pelo no es negro. No soy morocha (ríe). Te juro que no.
::: ¿Cuál diría que es el “verdadero” mensaje de la película W.E. ?
Creo que tiene que ver con el amor y el coraje de tomar ciertas decisiones difíciles, que en cierta forma es algo que tenemos en común mujeres y hombres. Pero el mejor mensaje supongo que, al final, tiene que ver con que la felicidad está en tus propias manos y estamos al mando de nuestro propio destino. Aunque nos hayan dado una mano de cartas determinadas, desde el día que nacemos, podemos cambiar nuestro destino.
::: ¿Le importa lo que opinan los críticos que pueden cambiar el destino de su película?
Me importa, cuando las críticas son justas. Puedo darme cuenta si la gente va a ver mi película para criticarla o para criticarme a mi personalmente. Le doy la bienvenida al criticismo cuando se ve desde un perfil artístico, y no por lo que mencionan sobre mi vida personal o lo que hago en otros ámbitos, porque es completamente irrelevante para la película. Si hablan exclusivamente de cine les presto atención.
::: ¿Cómo se le ocurrió la idea de dirigir una película sobre el romance entre el príncipe de Gales y Wallis Simpson, en paralelo con la historia de otra mujer moderna? ¿La obsesión de esa nueva mujer tiene que ver con usted?
A mí siempre me fascinó la historia de Wallis Simpson y el rey Eduardo VIII y su decisión de abdicar al trono por la mujer que amaba. Quise investigar la historia, tratando de entender que tenía esta mujer para que un hombre pudiera hacer semejante sacrificio. Pero tampoco estaba interesada en mostrar una biografía directa. Por eso creé una historia moderna actual, con el personaje de Wally Winthrop, que pudiera mostrar su punto de vista para contar la película. Así fue como se me ocurrió crear los dos lados de la historias.
::: ¿Personalmente le intriga el estilo de vida que tiene la realeza?
Seguro. Y yo quise expresar el mundo lujoso en que vive la familia real de Inglaterra, el mundo en que vivió Walls Simpson. Era increíble como a ella le importaba tanto las habitaciones donde estaba, desde la luz o las flores y sus vestidos. Y después agregué otro aspecto, con objetos de remate que utilizamos para ir y volver en el tiempo, para destacar bien los detalles también.
::: ¿Y qué otra idea marcó la diferencia como directora?
Muchas de las películas que me inspiran son las que tienen una cámara constantemente en movimiento. Es lo que más me gusta, en vez de las tomas fijas. Me encanta la magia que se crea, el lirismo, la danza que se torna con una película donde la cámara se mueve y sigue a los actores. Es como una criatura viviente que necesita coreografías. Esa es solo una de las millones ideas que tuve.
::: ¿Entre todas las canciones, cómo fue que agrego un rock de Sex Pistols en medio de un baile del twist de Wallis Simpson? ¿Johnny Rotten lo sabe?
Por supuesto lo sabe, tuve que pagarle (ríe). La idea se me ocurrió porque pensé que el rey Eduardo VIII era bastante punk rock. Lo vi demasiado rebelde, con sus puntos de vista sobre la vida o la forma de manejar el imperio. Y pensé que “Sex Pistols” era el perfecto matrimonio entre la monarquía y la época, en el ámbito en que estaban, tomando cocteles mientras miraban una película de Chaplin.
::: ¿Y el guardia de seguridad ruso que se enamora de la mujer moderna… es cierto que es latino, en vez de ruso?
En un principio iba a ser hispano, pero después lo cambié por un ruso, porque quería que el personaje del agente de seguridad lo hiciera Eugene Hutz, un actor que ya había estado en mi otra película “Filth and Wisdom”. Conozco algunos intelectuales rusos que me encantan. Y cuando ya había decidido que fuera ruso, Eugene decidió irse de gira en vez de estar en mi película. Y terminé contratando al actor guatemalteco Oscar Isaac para interpretar al ruso.
Teniendo en cuenta que la película se estrena en Estados Unidos en diciembre, justo antes de los votos para el Oscar… ¿tiene esperanzas que la nominen?
Mis piernas, igual que mis dedos… ya están cruzados.
Ver en la versión impresa las paginas: 6 ,7 ,8, 9