Por Josué Bravo
El Bloque de Organizaciones Migrantes Nicaragüenses en Costa Rica protestó ayer por sus derechos y por la reelección ilegal de Daniel Ortega, frente a la embajada de Nicaragua.
Los migrantes se quejaron de la falta de oportunidades de empleo en Nicaragua y el difícil acceso de documentación en Costa Rica, por lo tanto desconocieron la reelección de Ortega y pidieron a la mandataria Laura Chinchilla que también desconociera los resultados electorales.
En la protesta, los nicaragüenses reconocieron el derecho de Costa Rica de construir una carretera paralela al río San Juan, sin necesidad de pedir permiso a Nicaragua, a pesar del enorme daño ecológico que podría causar en la zona, según especialistas. Para ellos, la protesta de Nicaragua por esa obra es con la intención de Ortega de desviar la atención a los problemas internos del país.
El embajador de Nicaragua, Harold Rivas, asumió como amenazas de muerte el grito de los protestantes de “muerte al orteguismo” y “muerte a la familia Rivas”. Responsabilizó a ellos de cualquier tragedia que le pase a su familia, pero el activista Gerardo Sánchez minimizó los señalamientos.
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