Cantar ópera forma parte de su vida. Sin duda alguna su voz tenor es un don que la vida le regaló y que esta joven sabe aprovechar al máximo. Ella es María Alejandra Rayo, una chavala de 17 años, estudiante de sexto año en el colegio Lincoln, quien además es muy sociable, hablantina, alegre y con una vida llena de aspiraciones y metas.
Aquí Entre Nos tuvo el honor de platicar con ella y te contamos todo sobre su experiencia.
Tanto sacrificios merecieron un excelente resultado. De entre 800 personas que participaban fue ella la nominada al Carnegie Hall, evento internacional que se celebra en una sala de conciertos en Manhattan, Nueva York.
¿Qué tuviste que hacer para poder participar en ese concurso internacional?
Mandé una audición grabada en forma de demo, luego tuve que esperar por cinco meses que el Carnegie Hall lo aceptara.
¿Qué es lo que más te gusta aparte de cantar opera?
Estar con mis amigos y estudiar. También me gusta ser buena amiga y dar buenos consejos.
¿Cuáles son tus principales metas?
Obtener una beca para estudiar música en el extranjero y posteriormente tener una carrera como cantante, para llevar a Nicaragua en alto.
¿Quiénes han sido tu mayor apoyo?
Mis padres.
¿Qué tal ha sido esta experiencia?
Para mí ha sido muy gratificante, porque nunca me imaginé que iba a ser seleccionada.
¿Cómo ha cambiado tu vida?
Ha cambiado mucho, he aprendido que sí puedo cumplir mis sueños.
¿Qué consejo le das a los jóvenes que al igual que vos buscan cumplir sus sueños?
Que si tiene un sueño que hagan lo posible por cumplirlo, que no hay nada imposible y que busquen apoyo, porque cuando una puerta se cierra es porque otra más grande se puede abrir.
“Agradezco mucho el apoyo de mi familia, amigos, del profesor Alberto San José y del conservatorio de la Upoli”, expresa María Alejandra. Asimismo dice confiar en el talento que muchos jóvenes nicaragüenses poseen.
María Alejandra es la única latina participante del Carnegie Hall. ¡Felicidades!
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