Querida Nicaragua: Fue Maquiavelo quien aseveró que una calumnia repetida cienes de veces se convierte en verdad, y ese es el estilo que usaron siempre los regímenes totalitarios, tanto comunistas como fascistoides.
Luego del fraude electoral hecho con premeditación, alevosía, ventaja, descaro y sinvergüencería en abundancia, muy tranquila y cínicamente los vasallos orteguistas han comenzado a “felicitarse” por el “éxito” rotundo en el cual el comandante Daniel “ganó de calle” con abrumadora mayoría.
En su discurso de cierre don Daniel nos predicó diciéndonos que había que saber perder y saber ganar, así como él había aceptado las derrotas en el 90, 96 y 2001 y luego el triunfo del 2006.
Don Daniel nunca ha ganado. En el 90 perdió por todos los abusos cometidos por el orteguismo en los años ochenta. En el 96 perdió por el temor de todos ante esos mismos abusos y en el 2001 perdió por la misma mala fama. El pueblo no quiere votar por anarquistas y turberos.
En el 2006 no ganó. Llegó al poder por un mínimo 38 por ciento, gracias a la división del liberalismo. Montealegre y Rizo, juntos, tuvieron el 62 por ciento de los votos. Y hoy tampoco ha ganado don Daniel, quien ya tiene en su haber dos fraudes escandalosos: el de las municipales de 2008, cuando robaron una cuarentena de alcaldías y el de ahora, en el cual son incontables sus muertes y daños, sus trampas, escamoteos de cédulas y de acreditaciones de fiscales, urnas abiertas a las 4:00 de la mañana para ser “premiadas” con boletas marcadas sin que ningún fiscal pudiera revisarlas, burdo manoseo de números en las boletas, secretismo en el conteo final en los centros de cómputos, etc., etc., etc.
Imperturbable don Roberto Rivas va leyendo con aparente seriedad los números que él sabe son ficticios. Con gran alegría don Telémaco Talavera felicita a “los acompañantes” del CNU, como si no supiéramos que ese organismo no es más que una sucursal del orteguismo, y don Gustavo Porras, muy seriamente felicita a los trabajadores por la masiva votación obtenida. Y el colmo, algunos reporteros de cierto diario escrito han comenzado a usar la frase “el supuesto fraude”, y comienzan a llenar su página de opinión con artículos serviles y fanatizados. Para estos señores el Estado de Derecho, la seguridad jurídica, la independencia de los poderes del Estado, al parecer no valen nada. Ellos prefieren un caudillo de partido único que haga lo que quiera, que se enriquezca hasta la saciedad y que siga contando mentiras del “gobierno de los pobres”.
El pueblo nicaragüense, que masivamente votó en contra del orteguismo y que ha visto burlados sus deseos de tener un gobierno honesto que termine con la corrupción, que inaugure un verdadero sistema educacional, que respete la Constitución y las leyes, ese pueblo seguirá reclamando su derecho a escoger el gobierno democrático que las mayorías queremos.
Como buen demagogo, don Daniel, que ahora tendrá total mayoría en el Congreso, dijo que no va a hacer lo que le dé la gana, sino que hará lo que le dé la gana al pueblo nicaragüense. Un demagogo habla así, pero un estadista diría que va a hacer todo aquello que la ley le permita, y que no hará todo aquello que la ley le prohíba. El autor es director general de Radio Corporación.
El pueblo nicaragüense, que masivamente votó en contra del orteguismo y que ha visto burlados sus deseos de tener un gobierno honesto que termine con la corrupción, que inaugure un verdadero sistema educacional, que respete la Constitución y las leyes, ese pueblo seguirá reclamando su derecho a escoger el gobierno democrático que las mayorías queremos.
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