EFE
La relatora especial de Naciones Unidas para las formas contemporáneas de esclavitud, Gulnara Shahinian, denunció ayer que hay niños que se ven forzados a trabajar desde los tres años.
También expresó que en el entorno de las minas las niñas de apenas nueve años comienzan a ser “vulnerables a la explotación sexual”, por lo que están en riesgo de contraer el sida, otras enfermedades de transmisión sexual o quedar embarazadas.
65.1 millones es el total de niños que trabajan en África subsariana.
14.1 millones de infantes trabajan en los países de América Latina y otros 22.4
millones de niños más que trabajan forzosamente en el resto del mundo.
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Según Shahinian, la cifra de niños que trabajan forzosamente supera los 215 millones que marca la Organización Mundial del Trabajo (OIT), el 13.6 por ciento de la población infantil.
De ese total, el 60 por ciento se dedica a la agricultura, el 21.4 por ciento a los servicios y el resto a otros no determinados, entre los que se encuentran las minas o los niños soldados.
El joven haitiano Vladimir reconoció en un congreso que comenzó a trabajar en un taller mecánico a los tres años para ayudar a su familia y que, ahora, gracias a una beca de estudios de Proyecto Solidario se está formando en España. Shahinian ha sido testigo del trabajo de niños en minas y canteras, que colocaban dinamita a varios metros bajo el suelo, “con agua que les llegaba hasta el cuello” y que era “tóxica y contaminada” de mercurio y cianuro.
Shahinian destacó la importancia de establecer programas de formación y de educación, ya que existen países cuyos gobernantes consideran el trabajo infantil como una tradición.
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