Cada pieza de vestir tiene su historia y los pantalones palazzo, de la familia de la falda pantalón, no se quedan atrás. Este año cumplen un siglo de haber causado revuelo en Europa, donde se vieron por primera vez.
Después de que dejase de ser un escándalo el que la mujer llevara pantalón, el palazzo se convirtió en una prenda utilizada en diferentes épocas y con distintos nombres. Sin embargo, son universalmente conocidos como “palazzo” y su etapa de mayor auge coincide con la década de los setenta.
La característica principal de estos pantalones es que son a la cintura o primera cadera, de telas ligeras y con pata ancha de arriba hacia abajo.
Por esta precisa característica es una prenda que no favorece a todas, debido al volumen que aporta a quien la viste.
Plisados o lisos y de algodón, viscosa, telas elásticas, chifón o seda, y acompañados de cualquier tipo de estampado, desde los más clásicos y atemporales a los más atrevidos y vanguardistas, ya se están viendo en las calles de todas las ciudades que dictan tendencia.
Los plisados o con pinzas y con bolsas favorecerán a mujeres de cuerpo esbelto, delgado y altas.
Los colores pueden ir en cualquier gama, sobre todo aprovechar los llamativos, además de los estampados.
Si asoman las curvas, los más recomendables serán los que den caída a la tela.
También se deberán evitar las pinzas, cargadores o motivos que den volumen al abdomen y caderas así como el uso de cinturones. Para ellas recomendamos los colores oscuros.
La altura de los zapatos dependerá del gusto de cada quien y de que tan formal, casual o informal se quiera vestir. Si el zapato es alto el pantalón deberá quedar sobre estos y si son bajos cuidar que no arrastre por el suelo.
Ver en la versión impresa las paginas: 4