Yahoska Zelene y su hermanita María Belén.

Lazos de amor

Nerviosa y con lágrimas en sus ojos, Yahoska Zelene, narra la experiencia que le ha cambiado y ha llenado de amor su vida.

Nerviosa y con lágrimas en sus ojos, Yahoska Zelene, narra la experiencia que le ha cambiado y ha llenado de amor su vida.

Ella es Yahoska Zelene, una chavala que a sus 16 años sabe lo que es ser una hermana incondicional. Yahoska es hermana mayor de María Belén, una linda niña de cinco años que nació con síndrome de Down. Aquí Entre Nos platicamos con ella y nos contó que su prioridad en la vida es María Belén, y que su sueño es verla en la escuela.

“Es una gran responsabilidad, pero jugar con ella, verla sonreír y poder ayudarla, me da una gran satisfacción”, expresa Yahoska, así mismo dice que tener una hermana con discapacidad, le ha ayudado mucho a madurar y ser responsable.

César Vílchez cuenta que su hermana Lucresia Xilone, a quien cariñosamente llama “Quechita”, es una persona a la cual no cambiaría por nada ni nadie en el mundo, ya que ella es un gran pilar en su vida y en su familia. “Mi hermana es dulce y para mí es un ser humano normal, al cual apoyo incondicionalmente”, dice Vílchez. Asimismo, aconseja a las personas que tienen hermanos con alguna discapacidad, a dar todo de ellos, ya que estos pequeños son seres inocente, que siempre están dispuestos a recibir amor.

“La vida entre familia es lo mas rico, y sentirse querido entre hermanos, es lo mas deseado, por lo tanto los chavalos con esta condición necesitan el afecto de la familia y por ende de los hermanos”, comenta la Lic. Gladis Obregón de la Unidad de Desarrollo Psicomotriz de Los Pipitos.

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Milagros Morales y Jamileth Inastroza, ambas de 16 años, son muy buenas amigas y compañeras de cuarto. Ellas conviven en el hogar Pajarito Azul. La suerte de estas chicas no fue la misma que la de María Belén y Lucresia, ya que Milagros y Jamileth fueron abandonadas al nacer por tener discapacidades. No contaron con el apoyo y el amor de padres, mucho menos el de hermanos; sin embargo ese acontecimiento, no ha obstruido el desarrollo de estas jóvenes.

Milagritos es una chica risueña y amante de las actividades manuales, como la bisutería, la cual practica en el hogar. Por su lado, Jamileth es un poco más callada pero entusiasta, adora quebrar piñatas y comer dulces. Su sueño es llegar a ser una gran profesora.

En el hogar existen 94 personas con discapacidad, entre ellos niños y adolescentes, estas chavalos añoran el amor familiar y sobretodo el de un hermano; sin embargo entre todos se apoyan y se quieren, para hacer de la vida un ejemplo de amor, inocencia y ternura.

Es importante que los chavalos conozcamos y nos informemos acerca de esta situación, ya que los niños con capacidades diferentes, necesitan siempre del amor y el apoyo de las familias, pero también de la sociedad. Visitar los centros que ayudan y protegen a estos pequeños y te puede ayudar a conocer su realidad.

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