Querida Nicaragua: En mi discurso de cierre de campaña dije que estaba listo para gobernar. Una explosión de aplausos produjo la frase con la que comenzaba a hablarle al pueblo reunido en las inmediaciones del mercado de Mayoreo. Se calcula que había más de ciento cincuenta mil personas.
Todo esto a pesar de los abusos que siempre surgen por parte de los vándalos del partido orteguista, los que en efecto, al terminar el acto y cuando ya el público iba hacia sus lugares de residencia, hubo varios ataques con piedras con el resultado de varios vehículos con los vidrios dañados y algunos golpeados y heridos.
Todavía al día siguiente me reportaban de La Concha que fueron apedreados los autobuses que vinieron de ese lugar y que habían golpeados y heridos. Me lo reportó un sacerdote, de quien no puedo dudar.
Y este tipo de violencia, que debiera ser debidamente registrado por los observadores internacionales, con ser atentatoria contra la vida de las personas, es realmente poca cosa ante los abusos, irregularidades, mentiras y trampas del Consejo Supremo Electoral.
Sin embargo, nada impedirá la asistencia masiva a las urnas, aún en las peores condiciones, pues el pueblo está harto de tanto engaño, de tanto desprecio por la ley, irrespeto a la Constitución, inseguridad jurídica, prepotencia e insolencia del partido orteguista.
El día viernes 28 el orteguismo optó por hacer una caminata sin importarle causar un desbarajuste en el tránsito de las calles principales de Managua.
Ellos hacen lo que quieren y se expresan donde quieren sin respetar a nadie. A nosotros nos negaron la Plaza de la Fe porque sabían que la rebasaríamos, pero hicimos nuestro cierre en un sitio humilde, cerca del lugar donde las mujeres que son padres y madres trabajan honradamente para ganarse el pan cotidiano.
Me satisfizo mucho escuchar un grito que decía: “Contra viento y marea, votaremos por Gadea”. Creación espontánea de nuestro pueblo.
En mi discurso dije claramente lo que quiero para Nicaragua y cómo voy a gobernar. Primero creando un nuevo tipo de gobierno que tenga como eje principal la honestidad. Prometí que en mi gobierno nadie podrá meter las manos en las arcas del Estado y quedar impune, y recalqué que la honestidad produce democracia, buen gobierno, inversiones, empleos para todos porque un gobierno honrado consigue rápidamente el apoyo de todos los países democráticos. La honestidad hará que Nicaragua tenga un programa educacional a largo plazo para sacarnos de la pobreza. El programa educacional comenzará impulsando la primaria, mejorando el sistema educacional desde la primaria, con desayuno escolar, maestros especializados y bien pagados, edificios escolares, computadoras en las aulas y hasta televisión educativa, la honestidad mejorará todo el sistema de Salud donde hay buena asistencia y medicinas para todos. Y no solo educación y salud, sino que la infraestructura de caminos, la asistencia técnica a los pequeños productores del campo, becas para promocionar a la juventud de ambos sexos, etc.
Esta es una muestra del gobierno que yo quiero presidir. Los años que me quedan quiero dedicarlos por entero a Nicaragua, a su juventud, a promover ciencia y tecnología entre los estudiantes, a ayudar a los jóvenes sin recursos proporcionándoles becas sin preguntarles a qué partido pertenecen.
Ese es el gobierno para todos que le ofrezco a mi pueblo. El autor es director general de Radio Corporación
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A