Moisés Martínez
A diez días de las elecciones, el Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade) todavía sigue esperando por su acreditación para observar las elecciones presidenciales de parte de los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE).
El poder electoral ha mostrado repelo absoluto hacia los organismos nacionales de observación. Al organismo Hagamos Democracia lo excluyeron acusándolo de pertenecer a la Alianza PLI. Ética y Transparencia decidió no solicitar acreditación por las constantes violaciones a la Ley Electoral. Sin embargo, a organizaciones afines al presidente Daniel Ortega, como es el Consejo Nacional de Universidades (CNU), presidido por el asesor del mandatario Telémaco Talavera, les fue aprobada la acreditación en tan solo 24 horas.
“El silencio del CSE persiste y eso nos preocupa porque estamos ante un derecho constitucional nuestro. No hay ningún tipo de respuesta. La única respuesta es que están estudiando, analizando, revisando nuestra solicitud que desde el 8 de septiembre completamos con todos los requerimientos pedidos por el mismo CSE”, lamentó Mauricio Zúñiga, director ejecutivo del Ipade.
El CSE también ha acreditado a observadores extranjeros como la Unión Europea y la OEA.
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