Por Judith Flores
Apenas habían pasado 72 horas de haber pintado el edificio consular de rosado chicha y azul, los colores de la campaña del candidato ilegal del FSLN, Daniel Ortega, cuando el orteguismo en Miami se vio obligado a cambiar de nuevo la pintura ante el rechazo que ocasionó en la comunidad nicaragüense por violentar la Convención de Viena y la Ley Electoral.
El viernes la parte exterior del consulado de Nicaragua en Miami amaneció pintado de color chicha y azul; pero al anochecer del domingo trabajadores pintaban nuevamente el edificio con los colores azul y blanco.
El pasado sábado se produjo un enfrentamiento entre simpatizantes del partido de gobierno, que realizaron una caravana vehicular con banderas rojinegras por el centro de La Pequeña Habana, y nicaragüenses que protestaban frente a esa representación en repudio a la candidatura inconstitucional de Ortega y por convertir esa sede en casa de campaña del orteguismo. “Son brutos, constantemente están violando la ley, creen que están en Nicaragua, donde violan la ley a su gusto y antojo. Cambiaron los colores porque le temen a la opinión pública”, dijo Henry Arróliga, uno de los nicaragüenses que cada sábado protestan frente a esa sede en repudio a la candidatura de Ortega.

El cambio significa un revés político para el orteguismo en Miami, cuyo representante es el cónsul Luis Martínez, que a toda costa trata de hacer notar presencia partidaria, empleando la sede consular para ese fin.
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