El Consejo Supremo Electoral (CSE) al introducir la nueva figura del coordinador de Centro de Votación (CV), con plenos poderes subordinando a este al resto de miembros de las Juntas Receptoras de Votos (JRV), crea así al “comisario político” que se encargará de contribuir a las ilegalidades el día de las elecciones el próximo 6 de noviembre.
Este “comisario político” también se encargará de ajustar la férrea censura que el funcionario de facto Roberto Rivas Reyes (subordinado del presidente Daniel Ortega) ha aplicado a los medios de comunicación independientes.
Ese día a este sujeto puesto aparentemente por el CSE pero de hecho por el FSLN, se le consultará el ingreso de periodistas y acompañantes electorales a las JRV. Esto supone que nada cambiará contra los medios de comunicación independientes, que desde el 10 de enero de 2007 han venido enfrentando a un régimen apoyado por sus socios o subordinados como el expresidente Arnoldo Alemán Lacayo y Rivas Reyes.
Con el emporio de medios de comunicación del régimen actual, al que se supeditan enteramente los funcionarios de facto del CSE, estos harán que la población vea que las votaciones transcurren en un ambiente normal, sin ilegalidades ni agresiones de las turbas delincuenciales del gobernante FSLN y sin patrañas en contra de la democracia. En el terreno, esto será posible por la figura del “comisario político” instaurado por quienes no son funcionarios constitucionalmente nombrados por la Asamblea Nacional. Quieren ocultar un fraude colosal.
Frente a todo este sistema corrupto y dictatorial del régimen de turno, hay que ir temprano a las JRV el 6 de noviembre y votar contra la maldad que ha afectado al país en los últimos años. Los electores ese día, solos en la urna, tienen la oportunidad de castigar al inconstitucional candidato del FSLN, partido que está acostumbrado a imponer la bota militar, a destruir las calles, los edificios públicos, amenazar y mandar a asesinar como ocurrió en el 2004 con el periodista sandinista Carlos José Guadamuz Portillo, sin que se aplique contra ellos el imperio de la ley.
No hay que prolongar la pasividad como ha ocurrido estos años. El pasado 18 de octubre se cumplieron dos años de la famosa y burda “sentencia” reeleccionista que ampara la actual candidatura ilegítima e inconstitucional del presidente Daniel Ortega. Hay que recordar que un grupo de magistrados orteguistas se reunió a la sombra de la ley, y ejerciendo más facultad de la que la Constitución les da, declararon inaplicable el artículo que prohíbe la reelección presidencial.
Ya que dos años después no ha pasado nada, el 6 de noviembre hay otra oportunidad para evitar el mayor insulto a la Constitución, que el presidente Ortega siga en el poder al margen de la ley. Hay que evitar que se remate a la institucionalidad.
Los nicaragüenses tenemos que reencauzar a la nación por el sendero de la legalidad bajo métodos civilizados, aunque el partido gobernante recurra a su acostumbrada violencia. Será el gobernante FSLN quien quedará expuesto ante los ojos del mundo como la organización política del mismo estilo del desaparecido dictador libio Muamar Gadafi, de los Castro en Cuba, de Hugo Chávez en Venezuela y del sátrapa de Rafael Correa en Ecuador.
Esperemos que las misiones de observación de la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), además de cumplir con su mandato burocrático de “observar un fraude anunciado”, denuncien las barbaries que ejecutará el FSLN para robarse las elecciones. Naturalmente que en un proceso democrático y transparente el FSLN no tendría oportunidad de ganar por todos sus macabros antecedentes.
No es justo que nuestro país siga sometido bajo la bota militar y corrupta del gobernante FSLN. Por eso tenemos que votar. Los dirigentes de este partido deben aprender a convivir bajo un sistema democrático en el que a los ciudadanos y las leyes se les respeta para lograr un desarrollo integral de nación.
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