Lucía Navas
Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), no está de acuerdo en el recorte de 364 mil barriles de crudo diarios que sufrió la compañía, como consecuencia de la decisión de la Organización de Países Exportadoras de Petróleo (OPEP) de reducir la producción mundial.
En el marco del Séptimo Consejo de Ministros de Petrocaribe —acuerdo de Cooperación Energético celebrado en Managua y del que forman parte 18 países de la región, incluida Nicaragua— Ramírez aseguró que “nos estamos manteniendo en tres millones (de barriles diarios) de producción”.
En junio pasado la OPEP, cuyos miembros controlan cerca del 40 por ciento del petróleo del mundo, aprobó la reducción de 4.5 millones de barriles diarios del crudo, para intentar estabilizar su precio y evitar que se empeoraran los problemas de la economía de Europa y Estados Unidos.
Pero Ramírez asegura que el recorte de producción no ha tenido el efecto esperado en la estabilidad de la economía mundial y más bien cree que solo está beneficiando a una parte de los miembros de la OPEP que estarían produciendo incluso más de las cuotas acordadas.
“A partir de la última reunión que tuvimos el 8 de junio (pasado), un conjunto de países han estado con una sobreproducción. Creemos que eso no es conveniente para la estabilidad del mercado”, afirmó.
Por ello Ramírez anunció que Venezuela en la próxima reunión de la OPEP exigirá que “se respeten las cuotas que fueron acordadas” para cada país. La renta petrolera representa aproximadamente el 90 por ciento de los ingresos de divisas de Venezuela.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A