Anoche estaba leyendo la entrevista que la periodista Lucydalia Baca le hizo al diputado orteguista Wálmaro Gutiérrez, esa entrevista la publicamos en la página ocho de la edición de hoy.
Debo reconocer que el diputado Gutiérrez es de los pocos funcionarios orteguistas que se atreve a hablar con LA PRENSA, aunque advierte que solo tiene permiso para hablar de temas económicos.
En realidad diputado domina el tema económico y es claro en decir que sin crear trabajos productivos no se va a salir de este atolladero. Es cuando llegué a esa parte de la entrevista que encontré una promesa que sé no podrán cumplir, en caso que ganen.
Según Gutiérrez, en un segundo período de Daniel Ortega la economía del país crecería a un ritmo del ocho por ciento anual y que con eso irán eliminando la pobreza porque crearán empleos productivos y cada vez mejor remunerados. No lo creo.
¿Por qué? Bueno, por tres razones: primero porque la experiencia me indica que no saben cómo hacerlo. Han estado en el poder cinco años, han recibido 500 millones de dólares al año en cooperación de Hugo Chávez, han recibido el petróleo a mitad de precio todo este tiempo, han tenido precios extraordinarios en nuestros productos de exportación y no han enfrentado ni una sola asonada de la que ellos (los orteguistas) le montaban a los gobiernos anteriores y, sin embargo, no han podido crecer en promedio más que lo que crecían los gobiernos anteriores.
Alguno podrá alegar que “la crisis mundial afectó”, bueno, pero en la misma entrevista Gutiérrez dice que tanto los mercados estadounidenses como europeos van a enfrentar problemas en los próximos años y eso significa que otro mercado importante para nosotros, el centroamericano, también sufrirá, así que el sistema de crecimiento vía exportaciones no va a ser muy confiable.
Lo que me lleva a la segunda razón: excesiva dependencia de Venezuela, en lo que otra diputada orteguista, Alba Palacios, llama “eje toral” de los programas sociales, o sea que si no hay Hugo Chávez no hay programas sociales, y tampoco existiría el acuerdo de pagar en efectivo solo el 50 por ciento del petróleo que consumimos. ¿Habrá Hugo Chávez cinco años más? muchos lo dudan, pero aunque el presidente venezolano logre reelegirse y recuperarse del cáncer la verdad es que el gobierno orteguista no ha aprovechado en estos cuatro años esa ventaja para disminuir la pobreza del pueblo. ¿Por qué pensar que lo hará en el futuro?
Van a alegar que “la pobreza extrema disminuyó del 14 al 9 por ciento” como dice Gutiérrez, pero la verdad es que los números que cita no son creíbles para economistas serios.
Y la tercera razón: no terminan de entender que para tener un crecimiento sostenido a largo plazo es necesario tener buenas leyes, respetarlas y tener instituciones independientes y fuertes. Mientras eso no ocurra no podrán crear la confianza para que acá vengan inversiones en niveles suficientes para elevar la capacidad de consumo de los nicaragüenses.
Gutiérrez es el ejemplo vivo de esa falta de institucionalidad. Él, un diputado electo, presidente de la Comisión Económica del Parlamento, no puede hablar de temas políticos porque se lo prohíbe doña Rosario Murillo, una persona a quien nadie ha elegido pero que porque a su marido le da la gana es la que mangonea las cosas aquí.
Cuando un país se maneja de acuerdo a los humores de una persona o de una pareja es imposible que progrese, tarde o temprano todo se viene abajo como castillo de naipes. Recuerden a Somoza.
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