Luis Sánchez Sancho

Cronos exiliado en la tierra

En la columna de la semana pasada mencioné que los antiguos griegos creían que en tiempos remotos hubo una edad de oro, cuando los dioses convivían en la tierra con los humanos y todos eran iguales, libres y felices.

Pero también se decía que no fueron todos los dioses, los que convivieron con los humanos, sino únicamente Cronos, el dios del tiempo a quien los romanos llamaban Saturno, quien fue enviado al exilio en la tierra.

Hay que recordar que los dioses mitológicos fueron creados por los hombres, en su imaginación, para explicarse los fenómenos de la naturaleza, la sociedad y la conducta humana. De manera que igual que los mortales los dioses eran seres poderosos y débiles al mismo tiempo, perfectos y defectuosos, bondadosos y crueles.

Los hombres se proyectaban en los dioses tal como eran ellos mismos. Al contrario de las religiones monoteístas en las cuales las criaturas humanas son creadas por Dios a su imagen y semejanza. Por eso en la mitología tanto los hombres como los dioses se enfrascaban en sórdidas y muchas veces sangrientas luchas por el poder. Como fue el caso de Cronos, o Saturno, quien perdió la lucha por el poder del universo y como castigo fue enviado al exilio en la tierra.

Cronos estaba casado con Rea y devoraba a cada uno de los hijos que alumbraba su esposa, por el temor de que al crecer y convertirse en adultos quisieran quitarle el poder. Además, Cronos había pactado con su hermano Titán después de que juntos derrocaron a su padre, Urano (el Cielo), que solo ellos podrían ejercer el poder turnándose cada uno a la vez, sin que pudieran delegarlo ni heredarlo a nadie más.

Sin embargo, como suele ocurrir hasta ahora entre los pactistas, Cronos violó el pacto que había hecho con Titán y cuando se instaló en el trono del poder se negó a compartirlo con su hermano. Entonces Titán buscó el apoyo de los gigantes y armó una revuelta contra Cronos, al que derrocó y encarceló en las profundas entrañas de la tierra.

Lo que no sabían los hermanos pactistas era que uno de los hijos de Cronos, el que se llamaba Zeus, sobrevivió gracias a un ardid de su madre y viviendo a escondidas se hizo adulto, grande y fuerte.

Zeus tuvo compasión de su padre y para ayudarlo y armó un ejército de dioses que hizo la guerra contra Titán y los gigantes, y restableció a Cronos en el trono de los cielos y la tierra. Pero Cronos seguía temiendo que su hijo le quitara el poder y le puso diversas trampas para liquidarlo. Hasta que por fin, cansado Zeus de las asechanzas de su obsesivo padre lo derrocó igual que anteriormente había hecho con Titán.

Mas Zeus no mató ni encarceló a su padre, sino que lo mandó al exilio en la tierra. Así fue que Cronos se estableció en el Lacio, el país de los primitivos latinos que después sería Italia, donde fue recibido por un bondadoso rey llamado Jano que le brindó su hospitalidad y amistad.

Cronos se sintió muy agradecido por los favores que había recibido en la tierra y decidió ayudarle a la gente a prosperar enseñándole los diversos oficios y artes. Por eso fue que gracias a Cronos la gente vivió en condiciones de plena libertad, igualdad y bienestar, y se llamó la Edad de Oro a aquel tiempo feliz que se perdió después, en la edad de hierro, pero jamás se pudo olvidar.

Cronos fue enviado al exilio en la tierra donde ayudó a la gente que lo había acogido amistosamente, a prosperar enseñándole los oficios y las artes. Y gracias a Cronos la gente fue feliz viviendo en un ambiente de igualdad y libertad.

Columna del día Opinión

COMENTARIOS

  1. NO ES LA EDAD DE ORO PERO POR LO MENOS ES DE ZINC
    Hace 15 años

    No será que el bondadoso Cronos todavía anda por aquí, repartiendo gallinas y láminas de zinc, disfrazado de un mortal llamado Daniel, para que los nicas vivamos felices?

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