Por Inés izquierdo
Hace unos días conversaba con una profesora universitaria que trabaja en el área de bibliotecas, ella me contaba las dificultades que tienen algunos docentes al momento de publicar sus investigaciones científicas.
Redactar un artículo científico tiene sus peculiaridades, y no podemos perder la perspectiva de la comunicación en ningún momento, porque si no nadie entenderá nuestro aporte científico.
Ahí radica la confusión. Una tesis, un protocolo, un informe de investigación no es lo mismo que un artículo para una revista especializada o una publicación en un medio de comunicación masiva.
Muchos docentes llevan años investigando con resultados notables en su área de trabajo, pero nunca divulgan sus trabajos y si lo hacen no saben redactar de manera atractiva y comprensible para todos.
Es una imperiosa necesidad capacitar a nuestros docentes e investigadores en este sentido para que puedan desarrollar habilidades de redacción científico-técnica y comiencen a difundir sus aportes al desarrollo del país.
El primer consejo sería recordarles tres palabras clave: precisión, exactitud y brevedad.
Nadie quiere leer un amasijo de cifras y términos rebuscados, así lo pueden utilizar en sus investigaciones, pero no al momento de publicar sus resultados.
Ya se viene trabajando en este sentido porque Latindex, que es un sistema regional de información en línea para revistas científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal ya está en Nicaragua, pues el CNU delegó al Centro Nacional de Información Agropecuaria (CENIDA) de la Universidad Agraria la responsabilidad de facilitar el trabajo de esta red.
Por ende, habrá más oportunidades de publicar los trabajos científico que se realizan en Nicaragua y se deben perfeccionar los textos que elaboren los docentes.
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