LA PRENSA/Manuel Esquivel

“Seguiremos con las políticas neoliberales”

Poco han cambiado las políticas económicas de los gobiernos de Nicaragua desde 1990. Todos se han centrado en estabilidad monetaria, una economía de mercado, creación de empleos y una serie de indicadores supervisados por el Fondo Monetario Internacional.

Poco han cambiado las políticas económicas de los gobiernos de Nicaragua desde 1990. Todos se han centrado en estabilidad monetaria, una economía de mercado, creación de empleos y una serie de indicadores supervisados por el Fondo Monetario Internacional.

Para el doctor en economía José Luis Medal, el próximo gobierno, independientemente de quién lo lidere, no tendrá más opción que ajustarse a esas políticas económicas, las tan descalificadas “políticas neoliberales” que el actual gobierno también ha impulsado.

¿Cuáles son las diferencias fundamentales, en materia económica, en los programas de gobierno de los diferentes candidatos?

En lo esencial, ninguna. Lo fundamental que se va a decidir en estas “elecciones” es la posibilidad de mejorar o no la deteriorada calidad institucional, lo cual es de gran trascendencia para la posibilidad de alcanzar un desarrollo sostenible. Cualquiera que gane va a continuar en lo esencial con las estrategias y políticas económicas que se han implementado desde 1990 hasta la fecha. Cualquiera que gane firmará un nuevo acuerdo con el FMI, evitando déficit fiscales insostenibles. El Banco Central seguirá con la misma política de no imprimir dinero sin respaldo. Seguiremos con las políticas neoliberales de libertad de precios, libertad de comercio, promoción de la inversión, crecimiento basado en las exportaciones y la apertura externa; en fin, no se modificará, lo esencial de una economía de mercado, lo cual es positivo. También, independientemente de quién gane, se fortalecerán las políticas sociales de combate a la pobreza. Igualmente, cualquiera que gane, lo que hará en los primeros tres años, en materia de inversión pública, es implementar los proyectos de arrastre que ya están en la tubería de proyectos. El gobierno actual eso es lo que hizo: ejecutar los proyectos que le heredó el gobierno anterior y seguir con las mismas políticas económicas vigentes desde 1990.

¿Entonces, no hace mucha diferencia quién gane?

Todo lo contrario. Estas elecciones son trascendentales para el futuro de Nicaragua. Las políticas económicas actuales, por sí solas, sin calidad institucional, no conducen a un desarrollo sostenible. Cabe recordar la principal lección del período de los Somoza (época en que Nicaragua alcanzó su mayor crecimiento económico): crecer no es suficiente, un desarrollo sostenible requiere de una sólida institucionalidad democrática. Un candidato que es inconstitucional u otro candidato con un historial de corrupción, no pueden mejorar la institucionalidad del país.

¿Coincide entonces con el estudio del FMI, de que si en Nicaragua hubiese instituciones de calidad, creceríamos en promedio, un 3.4 por ciento anual más?

El Gobierno debe concentrarse en las variables que controla, no en las que no controla, como son los precios internacionales o los ciclos económicos de la economía mundial. El Estado sí controla la calidad o falta de calidad de las instituciones y la calidad o falta de calidad en el sistema educativo o las buenas o malas relaciones con los cooperantes y en estos últimos aspectos, cruciales para el desarrollo, estamos aplazados.

La fórmula Gadea-Jarquín promete un crecimiento económico de un siete por ciento anual, ¿es posible?

En los últimos 20 años la tasa de crecimiento promedio ha sido mediocre: solo tres por ciento. El promedio de los últimos cuatro años es aún peor: 2.3 por ciento. A pesar de la parafernalia de supuestos grandes éxitos económicos, no hemos crecido como necesitamos. Como resultado, hoy por hoy, el PIB (Producto Interno Bruto) per cápita en dólares constantes, es menor al de 1977. Con instituciones de calidad, podríamos tendencialmente llegar a crecer un siete por ciento anual. El objetivo además no debe ser solo crecer, sino lograr un desarrollo sostenible, lo que implica no solo que aumente el PIB per cápita, sino además, sostenibilidad social, sostenibilidad ambiental y sostenibilidad institucional.

¿Conviene que cualquier futuro gobierno continúe con Venezuela como socio comercial y donante?

Desde luego que sí. Más aún, conviene suscribir un Tratado de Libre Comercio con Venezuela, para darle estabilidad a las relaciones comerciales con ese país. Habría que transparentar la cooperación venezolana e incluir su componente de donación en el Presupuesto de la República. No conviene, por otro lado, caer en la monodependencia de la cooperación con Venezuela. Habría además que restablecer la cooperación de la Unión Europea y de los Estados Unidos, desarrollando a la vez una estrategia para disminuir gradualmente la dependencia de la cooperación internacional.

Se ha cuestionado la promesa del expresidente Arnoldo Alemán de crear un millón de empleos “de calidad” en cinco años, ¿es esto posible?

Pura demagogia. En el período de Alemán solo se crearon 15,800 empleos anuales en el sector laboral formal . Y no los creó el Gobierno de ese entonces, fueron resultado del crecimiento inercial de la economía. Cabe también señalar que el problema central no es el desempleo abierto, sino el subempleo, empleos de muy mala calidad y a tiempo parcial, en el sector informal.

¿Qué medidas debe tomar el próximo gobierno para pasar del subempleo al empleo formal?

Actualmente, de una fuerza laboral de 2.6 millones de personas, escasamente 566 mil están en el sector laboral formal (los afiliados al Seguro Social). Hay que actuar tanto del lado de la oferta laboral, como del lado de la demanda. Por el lado de la oferta , para crear empleos de calidad, se requiere de una verdadera revolución educativa, que priorice la educación primaria, técnica y vocacional, que favorece a los más pobres y que reoriente la educación universitaria. Por el lado de la demanda de trabajo, se requiere mejorar el clima de negocios y rehacer la institucionalidad, lo que aumentaría la inversión nacional y extranjera, única manera de crear empleos de calidad.

En un artículo en la revista Envío usted habla de la necesidad que se haga una reforma tributaria, de una ley de regulación salarial del sector público y redistribuya el gasto público. ¿Es esto viable para un nuevo gobierno?

Es deseable y necesario hacer una verdadera reforma tributaria… Es factible crear un sistema tributario con tasas impositivas más bajas que las actuales, ampliando la base tributaria. Es posible establecer una tasa impositiva de impuesto sobre la renta más baja para las pequeñas y medianas empresas, que son miles, lo mismo que bajar la tasa del IVA. Ello es posible siempre y cuando se desmantele el sistema de exoneraciones y exenciones que alcanzan nada menos que el equivalente al seis por ciento del PIB… En relación con el gasto público hay que racionalizarlo con una Ley de Regulación Retributiva de todo el público. Hay que aplicar con base técnica escalas salariales en todo el sector público, en todos los poderes y en instituciones descentralizadas del Estado, disminuyendo además los salarios excesivos de magistrados y diputados. La reforma tributaria y la racionalización del gasto permitirían financiar una mayor inversión en educación y salud pública.

¿Cabe en un nuevo gobierno cambios en el sistema de pensiones?

No. Lo que cabe es aumentar el número de cotizantes aprovechando el bono demográfico, que el Gobierno le pague al INSS lo que le debe, disminuir la burocracia del INSS, e invertir rentablemente los recursos de esa institución. Aumentar la edad de retiro a 65 años es absurdo, dado el carácter predominantemente informal del mercado laboral, donde además se discrimina contra personas de más de 60 años y aún de menos, en las contrataciones de las empresas.

El tema de microfinanzas no está entre las promesas de candidatos. ¿Qué posición debe tomar el próximo gobierno?

Simplemente debe aprobarse la ley de regulación de las microfinanzas y además sobre todo no promover la cultura del no pago, lo que tuvo graves consecuencias en las microfinancieras y disminuyó su financiamiento al sector agropecuario. Sobre nuevas políticas crediticias, no caben topes de cartera, ni políticas de represión financiera (controles de tasas de interés). Lo que sí cabe es despolitizar el Banco Produzcamos y aumentar sus recursos, establecer de una vez fondos de garantía, para orientar más el crédito a los sectores productivos. Se debe aprobar una ley de patrimonio familiar que haga inembargable la casa y mobiliario básico y el salario mínimo necesario para la sobrevivencia de una familia. Es además necesaria una mayor competencia en el sector financiero, que tiene un carácter oligopólico.

¿Qué hace falta para lograr una economía social de mercado?

En Nicaragua no debe existir ni capitalismo salvaje, ni socialismo salvaje. Lo que cabe es una economía social de mercado… para ello se requiere conservar en lo fundamental al sistema de mercado, establecer un sistema impositivo progresivo y no regresivo como el que existe actualmente en Nicaragua. Se requiere además de fuertes políticas sociales focalizadas en los más pobres y más vulnerables y una sólida institucionalidad democrática dentro de un Estado de Derecho. Aunque en los países del Alba sigue existiendo el mercado combinado con políticas sociales, estos se asemejan más al fascismo, sistema que tuvo capitalismo con políticas sociales y un líder único e imprescindible, con una relación atávica con las masas. La violación del Estado de Derecho y la destrucción de la institucionalidad democrática es una característica del fascismo, pero es incompatible con una economía social de mercado.

¿Va ir a votar?

Aunque en estas elecciones hay trazas de fraude electoral, hay que ir a votar. Sobre todo deben ir a votar las nuevas generaciones, para quienes la lucha por la institucionalidad democrática apenas comienza.

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COMENTARIOS

  1. fernando
    Hace 15 años

    Odian a Chávez pero no quieren perder las relaciones de comercio justo que jamás existieron con EU. Lo mismo que Gadea que promete darle continuidad a los programas sociales del gobierno actual porque sabe que es lo que el pueblo quiere. En otras palabras, les gusta la leche y maldicen la vaca. Daniel 4-ever.

  2. Edgard
    Hace 15 años

    La politica no existe.
    Es concepto del pasado analisis basado en anacroismo academico.

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