Modelos: Charlie Castro y Gabriela López.

Top secret para papá y mamá

“Me castigan o incluso me pegan”. Pensamos que nos juzgarán y que inmediatamente vendrá un castigo. Por esa y muchas razones evitamos hablar con nuestros padres. ¿Quiénes son los culpables que nosotros, como hijos, no hablemos con ellos de todo?

Por Indira González


“Me castigan o incluso me pegan”. Pensamos que nos juzgarán y que inmediatamente vendrá un castigo. Por esa y muchas razones evitamos hablar con nuestros padres. ¿Quiénes son los culpables que nosotros, como hijos, no hablemos con ellos de todo?

El sexo y la sexualidad por excelencia siguen siendo temas tabú en las familias nicaragüenses, y preferimos hablar de este tema entre personas que tengan nuestros mismos intereses y hablen nuestro propio lenguaje, que muchas veces son nuestros amigos y otros que no lo son tanto.

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El noviazgo es otro de los temas que preferimos no hablar en casa y siempre recurrimos a otras personas, que posiblemente comprendan nuestros problemas de pareja y no nos den como solución terminar con la relación, como lo podría hacer cualquiera de nuestros padres. Sin embargo, los sentimientos, preferencias o gustos decidimos, algunas veces, reservarlos e incluso con nuestro mismo círculo social.

Vannesa Fernández, a sus 19 años, lo que nunca ha hablado con su mamá es de sexo y de cuando ha tomado alcohol. Sin embargo la considera su mejor amiga. Efrén Méndez, también de 19 años, comenta: “Jamás he hablado de sexo con mis padres, por miedo a qué vayan a pensar de mí. Con mi mamá a veces hablo de mis sentimientos, pero a mi papá nunca le digo si me siento solo o triste, nunca he llorado en los brazos de mi papá”.

M.E.A.H. tiene 17 años y confiesa hablar de sexo, sentimientos, noviazgos y alcohol con sus padres. Sin embargo, hay cosas que nunca les contará. Su adicción a las drogas es una de ellas. “Se decepcionarían de mí, soy el mejor alumno de mi colegio y que les salga con eso, creo que me corren de la casa”, nos cuenta.

Según Ledia Gutiérrez, psicóloga de la Clínica Mente Sana, siempre existe comunicación entre padre e hijo, pero es una mala comunicación. Hay padres que no se involucran en las actividades de sus hijos no se preocupan por sus gustos, actividades e intereses, siempre tratan de imponer sus preferencias. Eso va provocando que el puente comunicacional se rompa hasta llegar a un abismo, donde no hay confianza de ningún tipo.

En el caso de Danilo Sánchez, de 22 años, no hay tema que omita con sus padres. Ellos son sus principales consejeros y la base para cualquier decisión que él desea tomar. “Mis padres saben lo que soy, y yo los conozco a ellos. Siempre que hablamos de temas delicados, lo hacemos con respeto. Por eso es que hablamos de todo”, cuenta este afortunado chavalo.

Crea una buena comunicación con ellos, pediles tu espacio y creá una relación amigable, para que sea tu base en cualquier decisión que tomés.

Si creés que tu relación con ellos está totalmente rota, entonces invitalos a terapias familiares, para volver a construir esa relación que tiene que existir de siempre hasta siempre.

“Aprovechá cualquier cosa para hablar con tus padres, solicitá de buena manera tu espacio con ellos, haciéndoles partícipes e involucrándolos de alguna manera. Deciles que te dejen probar, que te dejen equivocarte”, aconseja la doctora Gutiérrez.

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