COMISIONADA EN RETIRO
Justo en el momento en que la comisionada Aminta Granera entregó el bastón de mando pasó a retiro. La ley es clara. Y sobre eso no debería haber discusión. Es un hecho que trasciende a cualquier consideración legal o política. La ley dice: “Entrega y pasa a retiro”. Donde se podría discutir es en lo que sucedió después, cuando el presidente Daniel Ortega decidió colocar en el mando de la Policía Nacional a una primera comisionada en retiro. ¿Qué ley lo faculta para ello?, ¿puede alguien que está en retiro volver a la jefatura? Esa es la pregunta que todavía no tiene respuesta y aquí no se vale eso de que “Aminta es buena gente” y por eso se queda.
GRAN MENTIRA
La otra gran mentira para mantener a la primera comisionada en retiro Aminta Granera Sacasa como jefa de la Policía es decir que estamos viviendo un estado excepcional y se requiere su permanencia para mantener la estabilidad del país. Clase de embuste. ¿Cuál es la excepcionalidad? ¿Las elecciones? ¿Acaso no vamos a estar otra vez en elecciones en cinco años?
QUEMADA
La permanencia de Granera en el mando de la Policía no podemos analizarla alejada del potencial presidencial que venía acumulando. Granera, reconozcámoslo, es uno de los jefes policiales más carismáticos que ha pasado por la institución y era un secreto a voces que trabajaba silenciosa y primorosamente en el diseño de la imagen que podía colocarla como candidata presidencial después de su retiro. La acción de Ortega sepulta esas intenciones. La quemó. Posiblemente le ofrezcan la candidatura a la Vicepresidencia como consolación, porque la Presidencia en el Frente Sandinista ya se sabe que es imposible mientras Daniel Ortega esté vivo.
PANDILLA
Uno no puede dejar de ver los códigos pandillescos en el comportamiento de estos políticos. En las maras, por ejemplo, la iniciación de un miembro implica, entre otros rituales, la comisión de un gran delito. Tal vez matar a un policía o a un miembro de una pandilla enemiga. Es la forma de asegurarse que nunca más se irá de la mara, porque será triplemente perseguido: por la pandilla rival donde mató, por la misma pandilla de la que deserta y por la justicia para que pague por ese gran crimen. Igual con Aminta Granera. Ella está participando ahora en un gran delito, se convirtió en funcionaria “de facto” junto a otro montón de malandrines que la esperan con cartelón y todo: Bienvenida a la pandilla.
FUENTE DE DERECHO
¿Cuántos altos cargos están legalmente en sus puestos? Se cuentan con los dedos de las manos. ¿Qué país será este con una Corte ilegal, un tribunal electoral de facto, una jefa de la Policía ilegal y, si Ortega resulta electo en noviembre, ¡con un presidente ilegal! Y lo peor es que ha habido una intención premeditada de llevar todo al punto de ilegalidad. Todos estos funcionarios pudieron ser debidamente electos con un poco de voluntad del Frente Sandinista que siempre tuvo los votos para hacerlo. Sin embargo, parece que el interés era convertir a Daniel Ortega como la nueva fuente de Derecho.
ESCOMBROS
Si uno se detiene a ver para atrás, lo que queda de la institucionalidad en Nicaragua, solo verá escombros humeantes, como si potentes bombas hubiesen caído sobre el país. Donde estaba la Constitución queda un gran hueco y un amasijo de hierros retorcidos. Del resto de leyes solo se ven pedazos estallados por las calles; los más altos cargos del Estado son cadáveres insepultos donde picotean los zopilotes, mientras Ortega avanza en medio de la tufalera como Atila demoliendo lo poco que queda en pie. Vamos por más victorias.
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