Por Wilder Pérez R.
En el agua los tiburones son capaces de partir huesos. En tierra, estos depredadores tienen partido en dos a un pueblo.
San Juan del Sur, un municipio con costas en el Océano Pacífico, a 140 kilómetros de Managua, se debate entre la conveniencia de cazar o no tiburones, para eliminar las posibilidades de que alguien realice “aleteo”.
El aleteo es una actividad penada por las leyes de Nicaragua, ya que consiste en capturar a un tiburón en alta mar, cortarle las aletas y lanzarlo medio muerto al agua.
Esta es una práctica poco común en el país. Sin embargo, existen denuncias de que embarcaciones extranjeras lo hacen de forma industrial, con el apoyo de instituciones del Estado.
Mientras el Fondo Natura ha recolectado 5,000 firmas para proteger a los tiburones.
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