Arnulfo Agüero

Caravanas del poder

La autopista principal viene del kilómetro 0 de la Casa Presidencial, pasa por la Asamblea Nacional y otras dependencias gubernamentales que están en el corazón de la vieja Managua, y se desplaza por las dos grandes arterias, la carretera sur, y hacia Masaya.

Por aquí transitan en altas velocidades y con guardaespaldas al servicio del imperio las Caravanas del Poder que rápidas y furiosas, vociferan “apártense sea quien sea”, o de lo contrario aténganse a las consecuencias por que están “atentando” contra la vida de los dioses supremos del país.

Estamos viviendo una “subcultura de los rápidos y furiosos”, que también tiene otros protagonistas. Sobre estas autopistas, se han escenificado terribles accidentes de tránsito, ocasionados por las competencias ilegales; pero también se han dado casos de atropellos violentos y mortales como el sucedido a un grupo de ciclistas que venían de Masaya e iban para un mitin.

También hemos sido testigos, a diario, de las constantes violaciones a la ley y la seguridad ciudadana de parte del transporte urbano, de los buseros y taxeros, taxis interlocales (o intermortales) que se toman las calles de la ciudad en carrera desenfrenada llevándose a quien esté a su paso.

Pero de toda esta “generación de rápidos y furiosos”, todavía no conozco quien haya disparado a quemarropa a los que se le hayan interpuesto en la vía, a no ser por los guardaespaldas que escudados en proteger la “seguridad del hombre fuerte” y amparados en la gracia del poder, disparan sin el menor remordimiento.

A lo largo de Nicaragua existen lápidas pero estas han sido originadas por accidentes no por balas. Pero ya podemos decir que tenemos tres casos de expedientes de la autopista de la muerte por donde transita la Caravana del poder. El segundo es el sonado caso de Jean Paul Genie, su nombre reposa en una dura lápida a orilla de esta carretera principal.

El viajar por esta autopista, cuando pasan estas caravanas atropellando la Constitución, las leyes de tránsito, y las más elementales leyes de la convivencia humana y el respeto, puede costarte la vida e ir a la cárcel.

O puedes ser acusado por las mismas autoridades del orden como que “atentaste contra la vida de estos monarcas” que viajan en el confort de sus oscuras limosinas, o “yipones” al mejor estilo de los gánsteres internacionales.

Hace poco tuve la oportunidad de hablar con una poeta mexicana, quien me contó que en su capital, viajar por las calles donde circulan los mafiosos del narco y los secuestradores, puede serte fatal.

Se detienen en los semáforos te atracan y luego te matan. Nicaragua ya tiene un caso, el de un músico asesinado en la autopista por el barrio Paraisito, cercano donde también murió a balazos un alto comisionado de la policía.

Pero hay otro caso: muchos no lo recordarán, a inicios de los ochenta, escoltas del “Padre de la Constitución” comandante de la revolución, Carlos Téllez, iban a traerlo a la Asamblea y en su paso cerca de la rotonda de Metrocentro, un joven “desobedeció sus señales”, éste fue ultimado.

Hasta la fecha no hay ley nacional e internacional que las detenga, porque la impunidad transita estas autocalles de la muerte. El último caso diría, fue el del periodista Eduardo Enríquez, el que se salvó de milagro. Las balas fueron disparadas al aire, pero una de ella rápida y furiosa quedó incrustada en la llanta de su camioneta.

La señal de advertencia, ha sido dada: ¡apártate que el seguro ha sido quitado!

El autor es periodista cultural.

Columna del día Opinión caravanas Ley violaciones archivo

COMENTARIOS

  1. Marisol
    Hace 15 años

    Muy bueno Arnulfo. Has descrito con exactitud los peligros y vejámenes que sufrimos a diario los ciudadanos, sin que haya visos de que se corrija el problema, sino que, por el contrario, se agrava por la arriogancia in crescendo del círculo de hierro del poder. Un domingo, hace un par de años, yo conducia de norte a sur sobre la avenida que pasa por la iglesia del Carmen. En sentido contrario, contra la vía, se apareció Daniel Ortega conduciendo su Mercedes. Fui obligada a retrocer amena

  2. robertor
    Hace 15 años

    Eso es exactamente lo que sucede en nuestro paisito, sufrimos del abuso del rapido y apurado que no desea tener ningun contacto con el ciudadano comun, a menos que les sea altamente necesario, como es en el caso de la mall llamadas concentraciones celebrativas. La vida del ciuadano comun, en estos casos es lo que menos importa en estos casos, porque lo que realmente importa e impera es circular a estos nuevos dioses del poder con la mayor rapidez y a salvo(?) desde un punto A hacia un punto B,

  3. Carlos Chapinky
    Hace 15 años

    En la época de Somoza no se producían esos incidentes mortales de la cúpula del poder sandinista. Fue hasta que estos señores asaltaron el poder para su provecho personal y para servilizarse con Castro y los soviéticos, que comenzaron a asesinar a los ciudadanos que se les cruzan en la calle. Recuerdo el caso de una joven que fue rafagueada en la cara volándosele los ojos. Ahora pagamos para que la policía cuide al gordo Rivas. Lo debería cuidar, pero en la carcel.

  4. LA LICENCIA PARA DISPARAR ES CONSTITUCIONAL
    Hace 15 años

    Hay un disparo anterior. El de un diputado que disparó contra los fanáticos de un equipo de beisbol (creo que El Boer) que se le cruzaron al diputado en la rotonda de Metrocentro. El incidente fue captado en vivo y a todo color por la tele. El diputado no disparó al aire, disparó con el brazo horizontal a través de la ventana de su camionetona, con intención aparente de matar. Por suerte no le dió a nadie. Ni la Asamblea ni los tribunales sancionaron al diputado.

  5. Gustavo
    Hace 15 años

    Discrepo totalmente del articulista y de las personas que han dejado sus comentarios. En mi opinión, el problema que ha generado tan lamentables muertes no ha sido la existencia de lo que el articulista denomina Caravanas del Poder, sino la misma idiosincracia y falta de cultura de nosotros los nicaragüenses. A mi me enseñaron a respetar a la policía y al ejército, si ellos me hacen señas de apartarme, me aparto y ellos pasan sin volver a verme. Si no los tomamos en serio, o somos arrogant

  6. No Al Capone les llega
    Hace 15 años

    Esto esta que pica y se extiende. Si nos dejamos robar las elecciones vamos a tener que vivir encuevados para evitar tanto violador, ladrón y zángano que anda en las calles con guarda espaldas

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí