Como una espada sobre las cabezas de los candidatos a diputados Maximino Rodríguez de la alianza Partido Liberal Independiente (PLI) y José Rizo Castellón de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), pende la amenaza del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de solicitar su inhibición.
Esto, a pesar que reconocen que de concretarse el acto por parte del Consejo Supremo Electoral (CSE), sería una decisión que no estaría sustentada en la Ley Electoral.
“Está o no está contemplado. Hay a un artículo o no hay un artículo que lo establezca. Pero no deja de ser correcto. No deja de ser necesario lo que se está pidiendo”, alegó el vocero de la campaña del PLC, Miguel Rosales.
Según Rosales, continúan recabando información y valorando el momento oportuno para solicitar la inhibición de Rodríguez, Rizo y otros candidatos, a los que acusarán de “transfuguismo político”, por no haber renunciado a su militancia en el PLC y buscar un cargo de elección popular con otras fuerzas políticas.
Para Rosales, que está seguro que el CSE resolverá a favor del PLC, la decisión más que legal sería “ética y de honestidad”.
El exvicepresidente Rizo no teme a la amenaza ya que “no existe en la ley ninguna disposición” en ese sentido y confía en que se respetará la ley. Además recordó que existen casos similares al suyo, entre ellos el de la diputada Jamileth Bonilla que fue electa diputada por ALN sin haber renunciado a su militancia en el PLC.
Rodríguez dice que la petición sería extemporánea, ya que el período de solicitud y resolución de inhibiciones concluyó en junio.
Alega que la resolución del CSE que ordenó la publicación definitiva de la lista de candidatos a diputados hace varias semanas es cosa juzgada y no admite ningún tipo de recurso, por lo que una petición de este tipo solo sería posible por un arreglo político entre Arnoldo Alemán y el presidente Daniel Ortega.
Cuestiona que Alemán solo critique a los liberales que apoyan al PLI y no hace ninguna referencia a los que van como candidatos a diputados con el FSLN, entre ellos Ana Julia Balladares y Carlos Olivas.
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