En la mayoría de los casos de violencia sexual, los victimarios son padres, padrastros o algún familiar cercano a la víctima. LA PRENSA/M.CALERO

Abusadores están dentro del hogar

Con amargura recuerda el día en que trajo al mundo a su hijo, ahora de 33 años, quien a finales de junio abusó sexualmente de ella en reiteradas ocasiones. Doña Julia, de 53 años, a quien nombraremos así para proteger su identidad, relata que cuando sucedió ese hecho desconoció totalmente al hombre al que trajo al mundo.

 

 

CORRESPONSAL /CARAZO

Con amargura recuerda el día en que trajo al mundo a su hijo, ahora de 33 años, quien a finales de junio abusó sexualmente de ella en reiteradas ocasiones. Doña Julia, de 53 años, a quien nombraremos así para proteger su identidad, relata que cuando sucedió ese hecho desconoció totalmente al hombre al que trajo al mundo.

Con amenazas la obligó a salir de su casa, llevándosela a pie por veredas desde el barrio San José hasta El Dulce Nombre y aprovechando la oscuridad de la noche la obligó a tener sexo oral, vaginal y anal, en cuatro momentos.

“Un niño, niña o  adolescente que es abusado siente que  su cuerpo ha sufrido daños, que no tienen arreglo y sienten  que nunca más  volverán a ser  personas normales”. Subcomisionada Matilde Velásquez, jefa de la Comisaría de  la Mujer en Carazo.
“Yo le supliqué llorando a mi hijo que no me violara, le dije que era su madre y él me dijo ‘desde hoy no sos mi madre, no me digas hijo, porque hoy vas a ser mi mujer’. Jamás pensé que me haría daño. Siempre me amenazó pero ese día un demonio se apoderó de su cuerpo”, cuenta doña Julia.

El sujeto enfrentará juicio oral y público y, según informaciones policiales, pretendía llevarse a Panamá a su mamá. El acusado salió el 27 de mayo de una cárcel panameña, donde había estado por siete años por el delito de robo agravado.

¿ROMPIENDO EL SILENCIO?

La subcomisionada Matilde Velásquez, jefa de la Comisaría de la Mujer, de Carazo, manifestó que el incremento de abusos sexuales es un indicador de que las mujeres están rompiendo el silencio, denunciando a los abusadores a pesar que gran parte de ellos está dentro del hogar.

“Cualquier tipo de abuso es un drama social que viven en silencio muchas mujeres, nuestro reto ahora, además de darle seguimiento a los casos, es detectar aquellos casos que no son denunciados y que se pueden llevar por oficio, para eso hemos implementado la visita casa a casa, la Comisaría Móvil y las consejerías en los colegios”, afirmó.

En la mayoría de los casos de violaciones el abusador fue el padre, padrastro o tío, asimismo la Comisaría destaca que la mayoría de estos abusos se dieron en el campo.

La sicóloga Ledys Cruz Quintanilla, responsable de salud mental del Silais Carazo, aseguró que cuando el abusador está dentro del hogar es mucho más difícil superar el trauma que deja el abuso y más aún cuando no se denuncia el caso.

“Vivimos en una  sociedad que no está educada en materia  sexual, por esa razón muchas mujeres que sufren abuso sexual y  se casan sienten el  temor de contarle a  su pareja que no  siente placer a la hora de tener relaciones”.  Ledys Cruz Quintanilla, responsable de Salud mental del Silais Carazo.

“Muchas personas nunca revelan el abuso y siendo adultos se atreven y mucha gente se pregunta ¿Por qué después de tantos años habló? porque normalmente ocurre que la víctima trata de borrar la escena del abuso y lo logra porque la mente humana tiene capacidad para borrar los malos momentos temporalmente, pero después cuando establece una relación sentimental muchas veces vuelven los recuerdos”, dijo Cruz.

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