Ninguna de las organizaciones del gremio periodístico nicaragüense había criticado, tres días después de ocurrido, el fallo brutal de un juez ecuatoriano contra un periódico, sus propietarios y un columnista, lo que de alguna manera refleja el control político o el miedo que afecta a un sector importante del periodismo en Nicaragua.
Las alarmas se encendieron rápido en varios países, cuando el 20 de julio, tres directivos del diario El Universo y un columnista fueron condenados a tres años de cárcel y una multa de 40 millones de dólares en Ecuador; y donde más temor ha de causar esto es en los países del Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas), cuyos gobiernos siguen directrices políticas del venezolano, Hugo Chávez.
Una de las primeras organizaciones gremiales que rechazó el golpe del presidente Rafael Correa contra El Universo, fue la Asociación de Periodistas de La Paz, Bolivia, país del Alba donde el presidente Evo Morales ha dicho que su principal enemigo es el periodismo.
El Colegio de Periodistas de Venezuela, crítico de los abusos de Chávez, también denunció en su portal de internet el zarpazo de Correa, quien mostró que domina al poder judicial ecuatoriano y sin duda provocará más autocensura en Ecuador y otros países con regímenes similares.
¿Por qué al Colegio de Periodistas nicaragüense le ha importado poco ese atropello a la libertad de expresión en Quito, si son altas las probabilidades de que en Nicaragua también ocurra algo similar? Descartando que los directivos del colegio estén desinformados, el otro motivo sería que hayan entregado toda esa organización al Frente Sandinista (FSLN), el partido del presidente Daniel Ortega, conocido por bloquear y acosar a medios de comunicación.
De las otras dos asociaciones de periodistas en Nicaragua, la UPN ya sólo emite declaraciones a favor del FSLN; y la APN, aunque sigue siendo crítica, parece tan enfocada en situaciones nacionales que ha dejado de lado problemas externos que tarde o temprano influirán en la libertad de expresión en este país.
El caso de Ecuador hay que verlo en una dimensión más latinoamericana, porque sus efectos trascienden las fronteras. Como indicó la Asociación de Periodistas de La Paz, “es un ejemplo más del abuso de poder que se está imponiendo en los países que están bajo la égida” de Chávez, propulsor del socialismo del siglo XXI, del que son devotos Correa y Ortega.
Los juicios penales contra periodistas y medios, por injurias y calumnias, son mecanismos de censura indirecta, porque buscan intimidar a reporteros y editores para que dejen de tratar temas que incomodan a ciertos gobernantes, sobre todo a los del Alba.
En 2008, gente afín al FSLN acusó al diario LA PRENSA por supuestas injurias y calumnias contra los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), y tras un proceso anómalo un juez declaró culpables al director y al jefe de redacción del periódico, imponiéndoles multas, pero sobre todo dejando latente una amenaza para el periodismo nicaragüense en general.
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