El Ministerio de Salud, apoyándose de los sindicalistas de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), adscrita al FNT, vigila a los médicos para que sigan cumpliendo a cabalidad la orientación de recetar únicamente los fármacos que están dentro de su lista básica.
La medida que se viene implementando desde hace algunos años ha generado malestar en algunos médicos ya que consideran que esto afecta seriamente a los pacientes.
Sobre todo cuando los suministros de medicina se acaban en las farmacias de los hospitales y centros de salud.
Un médico consultado por LA PRENSA, que por razones obvias pidió el anonimato, dijo que cuando los pacientes se percatan de que no hay medicamentos , piden que les receten otros aunque tengan que comprarlos.
“Cuando tienen medios te piden que la hagás otra receta, pero si lo hacés estás en problemas. Es cierto que estamos obligados a recetar lo que hay, pero aquí hay una problemática que se debe resolver. El Minsa debería ampliar la lista básica y sustituir las viejas medicinas por nuevas, la tecnología va avanzando”, indicó la fuente.
CON CUIDADO
Según el médico, en el Minsa muchos colegas “andan con cuidado” porque ya se han presentado casos donde le aplican medidas fuertes. No especificó cuáles, pero dijo que reciben fuertes llamados de atención.
“El gremio médico desde hace rato pidió una reunión con la ministra, pero como no somos médicos sandinistas no nos reciben”, explicó la fuente.
Al respecto, la dirigente sindical Luz Úbeda dijo que la orientación brindada por el Minsa está en lo correcto, ya que esto evita que los pacientes tengan que gastar innecesariamente.
De acuerdo con Úbeda, en algunos centros habían doctores que mandaban a los pacientes a comprar determinados productos cuando en las farmacias habían medicamentos equivalentes que bien podían recetar.
Agregó que antes los visitadores médicos atrasaban las consultas debido a que se metían a promocionar sus productos.
Por su parte, Flor Elena López, del centro de salud Francisco Buitrago, desmintió que exista una presión de los sindicatos.
“Lo que pasa es que existe un vicio y es que si te dicen que este producto es bueno, que es mejor que el otro, algunos se lo creen y empiezan a recomendarlo sin haberlos probado. Pero la sensatez del médico profesional debe ser si realmente necesita el paciente el medicamento y si no le va a ocasionar un gasto extra ”, expresó López.
Cabe señalar que un total de 17 empresas se encargan de abastecer de medicinas al Minsa, entre las favorecidas están Farcosa y Unimark, ligadas precisamente a la cúpula orteguista.
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