“Yo no la reconozco, los que la reconocen son los ciudadanos que no protestan contra ella”, sostiene ahora el magistrado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Manuel Martínez, al referirse a la actuación de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que la semana pasada realizaron una sesión con la participación de tres magistrados de facto y en ausencia de otros tres.
Hasta hace poco, Martínez decía desconocer a los usurpadores del cargo de magistrado, los orteguistas Rafael Solís y Armengol Cuadra, a quienes su período en la Corte se les venció el 11 de abril del 2010. Hoy, a la media noche, cumplen 15 meses de estar incurriendo en ilegalidades.
A partir de abril del año pasado, durante algunos meses, los magistrados liberales protestaron y se negaron a integrar salas y Corte Plena mientras estuvieran usurpando el cargo de magistrado, Solís y Cuadra.
Pero, desde septiembre pasado, cambiaron de opinión y se sometieron a los mandatos de los orteguistas en la CSJ, con lo cual siguen manteniendo el pacto entre el expresidente Arnoldo Alemán y el presidente y candidato presidencial ilegal del FSLN, Daniel Ortega.
El único que no regresó a la CSJ para no avalar las ilegalidades y el pacto Alemán-Ortega, es el magistrado Sergio Cuarezma Terán.
La semana pasada, los magistrados del PLC junto a seis magistrados orteguistas constitucionalmente electos por la Asamblea Nacional, los usurpadores Solís y Cuadra, así como el otro magistrado de facto, el liberal Dámicis Sirias, sesionaron, tranquilamente, para nombrar magistrados de apelaciones y se repartieron sus cuotas de poder.
Sirias, quien al término de su período se retiró de la CSJ asegurando que no regresaría, se reintegró hace varios meses y en la sesión de la semana pasada aceptó presidir la sala de lo Contencioso Administrativo y junto a los magistrados del PLC, Gabriel Rivera e Iván Escobar Fornos, firmó los acuerdos. Estos últimos, también mintieron al pueblo de Nicaragua diciendo que no aceptaban a los usurpadores y que se marchaban de la CSJ, pero luego de hacer el show, volvieron, una vez que entregaron el control del poder judicial al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
REALIDAD IRREVERSIBLE
Para Martínez, el nuevo panorama en el poder judicial es una “realidad política” que “no tiene más que vista para adelante” en el que considera cumplir “su deber”, pues alertó que se estaba cometiendo “una cosa que a mi criterio era, sigue siendo y va a ser contra la Constitución”.

Pero no considera como su obligación hacer todo el trabajo. “Ahí está Ortega de candidato a la presidencia. Ahí están los partidos inscritos. Quiere decir que el que debe hacer el trabajo no soy yo. Yo soy poder judicial que entre paréntesis, subrayado y entre comilla es apolítico. Solo debemos hablar de la ley, pero ya de asuntos políticos que son realidades políticas, yo no me meto en eso”, sostiene el magistrado Martínez.
LLEGA AL DESCARO DE CULPAR A MEDIOS INDEPENDIENTES
Martínez niega que la actuación de la semana pasada obedezca a un cambio de estrategia del PLC, encaminado a garantizar sus cuotas de poder.
“No es partidario, no, no, no. Yo no sé quién prevaleció. Ustedes contesten. Usted es pueblo, los medios de comunicación son pueblo, hacen opinión y no han hecho la opinión que debieron haber hecho. Es decir, hasta cierto punto enfocaron el problema pero hasta ahí no más, tibiamente”, sostiene Martínez.
En cuanto a la nueva postura de Sirias, aseguró que es su “problema” ya que “cada palo aguanta su vela. Yo le respondo por mí, el día que yo deje de ser magistrado y me quiera quedar entonces me pregunta”, dijo Martínez.
Por otra parte, fue imposible contactar a Sirias para obtener su opinión.
ALEMÁN MENTIROSO
El expresidente Alemán, también trató de tomar distancia de la decisión de los magistrados liberales, entre ellos su hermano Antonio Alemán, que a pesar de no participar en la sesión de la semana pasada, por encontrarse gozando de un permiso, fue electo para presidir la sala Civil de la CSJ.
“Hay que preguntarle a ellos”, aseguró el exmandatario, para quien esta decisión no debe perjudicar la imagen del PLC, porque no fue una decisión partidaria.
Sin embargo, el caudillo del PLC y socio político de Ortega, invita con frecuencia a los magistrados liberales a su casa en El Chile, para orientarles que harán en la CSJ, lo que significa que todo lo que hacen tiene el visto bueno de Alemán.
HERMANO DE ALEMÁN APROBABA ILEGALIDADES
Mientras los magistrados del PLC en la CSJ hacían creer a la opinión pública a través de cartas públicas y declaraciones que desconocían la actuación de los orteguistas con períodos vencidos, por debajo de la mesa avalaban sus ilegalidades.
Gabriel Rivera y Antonio Alemán firmaron cartas en reiteradas ocasiones señalando que todo acto realizado por Solís y Cuadra, era nulo. Una de las cartas fue presentada el 16 de abril, durante una audiencia de la Sala Penal que discutía un caso por violencia sexual, pero el fallo sobre este mismo caso fue firmado por Alemán en febrero de este año. Algo similar ocurrió con otro caso de violación, cuya sentencia fue firmada por Alemán y Rivera en enero del 2011.
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