Douglas Carcache
Fotos de LA PRENSA/ Bismarck Picado
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El día que mataron a Anastasio Somoza García en León, el 21 de septiembre de 1956, Fabio Gadea Mantilla actuaba en un teatro de Managua, en la obra Tovarich , dirigida por un italiano de apellido Ranucci quien al final de la función fue detenido por la Guardia Nacional.
Gadea ha dedicado la mayor parte de su vida al arte y la radiodifusión y a la vez ha estado vinculado con la política, de forma indirecta o directa. Previo a la insurrección popular de 1979, el régimen de Anastasio Somoza Debayle multó y cerró en varias ocasiones la Radio Corporación. Luego, el gobierno del Frente Sandinista (FSLN) también censuró y cerró esta radio.
Vivió en el exilio, estuvo a punto de que lo mataran en Costa Rica, en Miami intentó sin éxito trabajar en radioemisoras dirigidas por cubanos y al volver a Managua, en 1990, le costó recuperar la casa que le confiscó el FSLN porque ya estaba en poder de un funcionario de la embajada de Rusia, quien alegó que la había comprado al FSLN.
:::¿Cómo fue esa etapa del exilio en Miami?
Cuando estuve en Miami y pedí trabajo en las emisoras, les dije: “Pónganme a hacer lo que quieran, soy actor, soy locutor, soy narrador de novelas, soy escritor, les puedo hacer anuncios, soy creativo, soy todo; no me pongan de controlista ni de locutor deportivo”. Pero ni así me dieron trabajo los cubanos
:::¿Y eso?
Les llevé un comentario, que hablaba de Cuba y de Nicaragua, para enamorarlos y me dijo Pérez Roura: “Está muy bueno, dejámelo aquí, yo te aviso”. No me avisó nunca nada.
:::¿Y por qué no le dieron trabajo?
Porque los cubanos así son en Miami. Había comentaristas mediocres, no todos eran como Pérez Roura que era bueno, o como Tomasito Regalado que era buen periodista, o como el otro, también amigo mío Había unos que eran mediocres, que habían llegado de Cuba, y esos tenían su espacio allí.
:::¿Se apoyan solo entre ellos?
A los locutores nicas les dan para hacer locución en la noche, a las ocho, las nueve, las diez, a la hora que nadie quiere, la hora más pesada.
:::¿Después se fue a Costa Rica?
No. Fue después de estar en Costa Rica, donde me hicieron un atentado que mataron a mi chofer. El Gobierno de Costa Rica me recomendó que me fuera unos días y me fui para Miami.
:::¿Cómo fue ese atentado?
Yo era jefe de la oficina de divulgación y prensa de la Contra en Costa Rica. Cuando se fue Pedro Joaquín (Chamorro Barrios) a director de la Contra, yo además de ser el jefe total de divulgación, dirigía el periódico Nicaragua Hoy Entonces, en el periódico Nicaragua Hoy, que era un suplemento prácticamente de La Nación, un periódico que salía junto con La Nación y junto con El Universal de Caracas, manejábamos algún dinero porque había que pagarle a La Nación una buena suma Quedó en el misterio si la entrada de esos individuos a mi casa, que tuvo la complicidad de uno de los cuidadores que tenía yo en la casa, era para robar, que también de todas maneras nos hubieran matado porque yo tenía el archivador cerquita del dormitorio, donde dormíamos doña Telma y mi familia, mi esposa; Jerónimo, el casado con la María Dolores, estaba pequeño, estaba estudiando en Costa Rica. Si han llegado los ladrones a buscar dinero, yo me hubiera despertado y me matan, llevaban armas de calibre fuerte. Gracias a Dios estábamos llegando a la casa, se abrió el portón automático, entramos y Pablito, el que andaba conmigo de chofer y que era buen combatiente, le tocaba libre esa noche e iba ir al cine. Sacó la pistola y la puso en un clóset que había en el garaje, la dejó allí y subió las escaleras hacia las oficinas de Nicaragua hoy, que había un baño. Nosotros entramos y dentro de la casa oímos el tiroteo Se llevan un carro y queda todo en silencio, venimos a ver, y como eran dos pisos y el piso era de madera, vemos caer la sangre. Subimos y está Pablito en el suelo, con un balazo en el pescuezo. Entró al baño y se encontró con los dos individuos, que también era gente, uno de la Contra y otro desconocido, pero resentidos; y peleó con ellos y él andaba desarmado. Entonces, inmediatamente lo balearon y allí murió Me dijo el Gobierno de Costa Rica que mejor saliera por unos meses del país y entonces ellos me protegieron, el Ministerio de Gobernación, me escoltó con toda mi familia al aeropuerto y yo me fui a Miami donde estuve ocho meses.
:::¿Cuándo fue eso?
Eso fue en febrero del 89. Gracias a Dios fue el año de las elecciones. Sin embargo, como todos los analistas daban por un hecho que ganaba Daniel Ortega, yo ya estaba buscando trabajo aunque fuera de security (vigilante). Todas las noches era aquella cosa, que Daniel Ortega tanto por ciento, que doña Violeta (Chamorro) tanto, que es indiscutible el triunfo, que estaba llena la Plaza de la República Ya me tenían loco. Total que nos acostamos el día de las elecciones clarísimos de que iba a ganar Daniel Ortega. Cuál no fue la sorpresa cuando, como a las 3:00 a.m. nos despertamos a ver a Daniel Ortega diciendo que había perdido. Inmediatamente hice mis valijas.
:::¿Vino de Miami a meterse en la política o solo pensó en la radio?
No, no, no A hacer lo mismo que hacía en la radio, las cartas de amor a Nicaragua que hacía desde Costa Rica, estar en el MDN (Movimiento Democrático Nicaragüense) que es donde estaba, el partido de Robelo, y entonces me metí a la Resistencia (partido de la Contra). Fui presidente de la Resistencia, anduve en esa jugada política pero en un nivel más o menos bajo… durante el gobierno de doña Violeta.
:::He visto propaganda en la televisión en que algunas personas dicen ser como usted. ¿Cómo es Fabio Gadea?
Ah, es que Fabio Gadea es tigre, es que Fabio Gadea es un hombre que se ha hecho solo, que ha luchado en la vida después de estudiar en escuelas públicas, que logró estudiar y trabajar al mismo tiempo. Terminé de estudiar la secundaria en el instituto Miguel de Cervantes Saavedra.
:::¿Por qué se vino de Ocotal?
Yo me vine de Ocotal a los 13 años, con una beca a estudiar al Instituto de Occidente en León.
:::¿Era pobre su familia?
Pues, era pobre. Sí, era pobre, lo único que tenía era apellido, el apellido de la burguesía rural segoviana. Mi papá consiguió una beca y me vine a estudiar al instituto de León, un buen instituto. Yo estuve interno allí, no muy buena la comida, por supuesto, sacrificado todo, pero yo quise mucho a León con solo vivir un año en León. Ahora, donde era el instituto, está el hotel El Convento.
:::Le oí decir que conoció a Azarías H. Pallais. ¿Cómo lo conoció?
Lo conocí, siendo chavalo yo. Era un hombre alto, de sotana raída.
:::¿Recuerda sus poemas?
Claro La biblioteca que tenía yo en Las Colinas me la robaron toda los sandinistas, cuando cayeron sobre la casa. Me aplicaron la Ley de los Ausentes y se robaron todo. Allí tenía todas las obras del padre Pallais. Ahora tengo algunas en mi biblioteca.
:::¿Qué es lo que más ha leído?
Leo novelas bastante. Me gustan las novelas históricas. Me gusta leer párrafos completos de Don Quijote. No entero, porque hay partes que bien pueden pasarse. Las lecciones de Don Quijote son enormes y es un libro que hay que tener siempre, para sacar ciertas conclusiones como la de la libertad: ‘La libertad es el don más preciado Por la libertad es preciso no sólo entregar la vida ’ Y tiene muchas de respuestas. Para mí, Don Quijote es como una biblia laica, algo así La Biblia la leo con frecuencia por religiosidad.
:::¿En qué momento usted dice quiero ser guionista, escritor de radio, actor?
Yo soy abogado frustrado, pero más que todo mi inclinación es sobre las letras. Siempre fui malo en matemáticas, siempre fui bueno en literatura, en perceptiva literaria.
:::¿Por qué abogado frustrado?
Porque quería ser abogado y no pude, pero, mejor, mejor
:::¿Cómo supo que quería escribir y actuar?
El primer año lo pasé en León, estudiando. El segundo año pasé de León a Managua porque mi papá decidió venirse a vivir a Managua y entonces entré en el Pedagógico de varones de Managua Al final del segundo año hubo ciertas dificultades económicas de mi papá y yo era un hombre muy tímido. Salí del segundo año y le dije a mi papá que me iba a poner a trabajar con él. Él era una especie de ingeniero industrial frustrado, ingeniero industrial empírico, era fabricante de todo, máquinas despulpadoras de café, de aparatos para fumigar algodón, mil cosas de esas; y entonces yo dejé de estudiar tres meses. Vivíamos en la calle central, por allí por el colegio Loyola, y teníamos en la casa una habitación para alquilar y llegó a alquilar esa habitación un señor, actor español, que se llamaba Mamerto Martínez, conocidísimo en esa época Trabajaba en la Voz de la América Central Se le alquiló y se hizo amigo íntimo de la familia y a mí me veía como un hijo, y como a él le gustaba echarse sus tragos con McConell, con Orlando Meza Lira, con Tío Popo, con todos los grandes de la radio, él me llevaba a la radio en la noche para que yo viera, y un día me dice: “Mirá, te vas a quedar aquí en el micrófono”. Mientras, él se iba a beber guaro allí donde el Chele Irías. Me dice: “Nada tenés que hacer, cuando se encienda esa luz roja, vos vas a anunciar esta canción”. En ese tiempo había música clásica para anunciar y entonces yo anuncié: Para Elisa , de Beethoven Con una voz gangosa horrible. Yo tenía 17 años, de tal forma que al día siguiente el dueño de la radio, que era don José Mendoza, dice: “¿Quién fue el caballo que dejó anoche a un muchacho nuevo allí, que se oye horrible como habla”. Entonces Mamerto, “un momentito”, le dice. Mamerto era una autoridad por encima del dueño de la radio. “En primer lugar —le dice— este muchacho es estudiante, es un hombre que sabe y que va a seguir estudiando y que tiene que comenzar a manejar su voz, y él va a tener una gran voz”. Yo respondo A los tres meses yo ya estaba hablando bien en la radio Seguí en la radio, pero no abandoné los estudios.
:::Radio Corporación se convirtió en los años 70 en una emisora informativa importante, al punto que Somoza la mandó a cerrar
La ametralló un poco de veces.
:::¿Cómo vivió esa etapa?
Desde el 76, 77, aquí con Carlos Mejía hacíamos, él hacía, una parodia que se llamaba Corporito Carlos Mejía tiene un talento tremendo y una vez hizo una parodia donde decía que el general Genie, que era el jefe de la Seguridad, parecía cara de mono; y era cierto. Entonces se puso encachimbado y nos puso una multa de diez mil córdobas. Era un escándalo y entonces la gente nos ayudó dándonos reales, pedimos reales a la gente, más bien salimos fortalecidos.
:::Después el coronel Luna
Luna era el jefe de radio. Genie era el jefe de la Seguridad del Estado. El que jodía, censurando, era Luna. El que cerraba los noticieros era Luna, a cada rato molestando; íbamos donde él a responder, nos levantaba un juicio con una máquina de escribir allí, nos multaba con no sé cuánto, nos paraba dos días La radio era obviamente contra el Gobierno, si aquí trabajaba William Ramírez, que era un infiltrado del sandinismo que aquí usaba la radio hasta para mandar señales a la guerrilla, sin nosotros darnos cuenta, pero nosotros felices, pues apoyábamos a la guerrilla (del FSLN). Nosotros queríamos que cayera Somoza.
:::Ustedes ayudan a botar a Somoza, después el Frente Sandinista también los cierra a ustedes
Primero nos cierra Somoza en marzo del 79, nos cierra (la radio) marzo, abril, mayo, junio, julio. Faltaban cuatro meses para el triunfo. Nos cierra porque no nos aguanta. Nos cierra, clausura, y quedamos como en el aire, viviendo quién sabe cómo; era un ambiente de guerra el que había. Entra el sandinismo y vamos con el sandinismo. Entonces nos ponen en cadena (a las radioemisoras), una cadena larguísima que dirigía Bayardo Arce. La pone julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre
:::¿Ningún medio podía transmitir información?
Nada, solo la cadena. Entonces vamos donde Bayardo. Le decimos: “Bayardo, ya es hora, no vamos a poder vivir, tenés que soltar esa cadena”. Ya la soltó la cadena, pero siempre vigilante, había otros individuos que censuraban, cuyos nombres no quiero decir. Varios, pues, unos primeros, otros después, censuraban lo que la radio decía; y como inmediatamente comenzó la Contra, el Negro Chamorro inmediatamente se fue a hacer la guerra, había cosas que decir y eso lo paraban ellos. Una vez cerraron el noticiero Diez en Punto, aquí, lo cerró Bayardo. Yo lo encontré en una fiesta y le dije: “No me jodás Bayardo, estás como el coronel Luna”. Yo tenía confianza con él, tengo confianza con él, hace tiempo no lo veo. Como fue periodista y trabajó en la radio y en LA PRENSA “Estás como el coronel Luna —le digo— mandándonos a cerrar un noticiero”. “No hombre, cómo se te ocurre, mandalo a abrir. Es que ustedes son muy clavistas”, me dice. Pero qué fue. Una noticia, que le pusieron una bomba al Negro Chamorro. “Sí, es cierto —le digo— ¿qué pierden ustedes con eso, qué daños les hace?” “Nada”. “¿Y quién hizo la noticia?” “Un periodista responsable”, le digo. Cordonero, Alejandro Cordonero. “Es que Cordonero tiene sus limitaciones”, me dice… Nos mandó a abrir el noticiero.
:::¿Esa no era una política de ellos?
Ellos (el FSLN) no permitían la libertad, hasta que llegado el momento, en abril del 82, en que pusieron un estado de sitio; ya no se podía hablar nada y yo me fui al exilio. Ya se había ido Pastora. Yo creí que con Pastora iba a entrar triunfante. Si hubiera sabido que el que dirigía era Pastora, no salgo mejor. Un desastre. Yo me fui con Robelo, con la gente del MDN, a Costa Rica; y allá estuvimos en el exilio ocho años.
:::¿Cómo interpretó eso, de que quienes pelearon contra Somoza por la libertad, luego comenzaron a prohibir el periodismo libre?
Lo interpretamos como un contrasentido, pero todavía no eran millonarios, como ahora. Todavía no se vislumbraba que fueran millonarios, aunque se hubieran robado un montón de cosas y radios, que eran del pueblo realmente y ellos las agarraron para el gobierno, o para el partido. Todavía no había esa voracidad de ser millonarios, como son ahora, un montonón Tomás Borge, Bayardo, Jaime Wheelock, el otro, el otro, y Daniel Ortega. Pero sí nos causó una conmoción. Estás defendiendo la libertad y después encontrás con que no hay libertad. El mismo estatuto de derechos y garantías de los nicaragüenses prohibía la libertad: se permite la libertad de expresión, siempre que no atente contra los principios de la revolución. Como en Cuba, tenés libertad siempre que no hablés de Fidel Castro.
:::¿El ser millonario vuelve más peligroso a Daniel Ortega en términos políticos?
Sí, pero lo vuelve al mismo tiempo más cuidadoso, porque él quiere aparentar ser demócrata y aparentar que hay libertad de expresión. Por eso deja que haya dos periódicos, unas dos o tres radios que hablen en contra de él, como hace (Hugo) Chávez.
:::¿Cómo la ha pasado la Corporación en el actual gobierno de Ortega?
No hay anuncios, el gobierno no da pautas. Todos los gobiernos tienen anuncios para los medios de comunicación. Algunos comerciantes tienen temor de anunciarse aquí porque es emisora en contra del Gobierno, igual que LA PRENSA.
:::¿Cuál es la lección más importante, en términos políticos, que ha aprendido desde que comenzó en la radio a criticar a Somoza?
Esto se aprende en general de la historia, es que el hombre tiene mala levadura, como dice Rubén Darío. Los candidatos prometen un montón de cosas, cumplen algunas y otras no, y cuando llegan al poder en alguna forma se vuelven inabordables, se vuelven prepotentes, algunos menos que otros. Los gobiernos mejores que ha habido aquí en los últimos años son el de doña Violeta y el de Enrique Bolaños Pero aún así, para el público en general los presidentes como que se aíslan, algunos se pegan al trono, no quieren dejarlo Ahorita Daniel Ortega está pegado al trono y no quiere dejarlo, quiere la reelección.
:::¿Por qué cree que usted sería diferente?
Primero, porque ya tengo edad para hacerlo, no voy a pasar mis últimos años con la imagen de ser un dictador que se va a quedar en el poder, porque ya no tengo ni tiempo. Segundo, porque soy honrado desde que nací y recibí lecciones de principios y de honradez de mis padres, de mis tíos y de toda mi familia. Entonces, yo soy escrupulosamente cuidadoso con el dinero cuando es ajeno, cuando son los intereses del pueblo. Yo creo que, como dice el evangelio, buscá primero el reino de Dios y todo lo demás se os dará por añadidura. En la vida civil hay que buscar primero un presidente honrado y un gobierno honrado, y todo lo demás vendrá por añadidura.
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