Por Erick Martínez
[email protected]
La acción se sitúa diez años después del primer juego. Alice superó el trauma del incendio en casa de sus padres y, tras los sucesos del final de su última aventura, parecía haber recuperado la cordura.
Sin embargo, esto no ha sido así, y nuestra protagonista sigue sufriendo severas pesadillas con ese mundo fantástico. Aunque ya no está en el psiquiátrico de Rutledge, Alice sigue yendo a tratamiento psicológico en Londres, en plena época victoriana.
Agobiada, estresada y atemorizada, Alice regresa al País de las Maravillas para sentirse a salvo; pero la situación tan precaria de su mente, aún peor que la primera vez, provoca que la zona sea un auténtico caos en el que deberá salvar a los habitantes del mundo fantástico mientras lucha por conseguir resolver el misterio de la muerte de sus padres. En ese aspecto, serán muchos los personajes clásicos que regresan (el gato de Cheshire, el Sombrerero Loco, la Duques), aunque muchos habrán cambiado bastante.
Gráficos
La belleza de los escenarios reside, en primera instancia, en el excelente diseño artístico de todos ellos, pero también en la gran variedad que se nos presenta. Aquí es posible encontrarse de todo, desde sencillos bosques cargados de champiñones y árboles espinosos hasta grandes fábricas.
El juego hará volar nuestra imaginación y conseguirá que nos perdamos fácilmente en la obra de arte que puede llegar a ser la imagen que se nos presenta en pantalla. Hay muchos juegos con objetos coleccionables para buscar, pero muy pocos invitan tanto a recorrer todos sus recovecos como Alice: Madness Returns, ya que queremos ver qué sorpresas nos oculta en cada rincón.
Lo mejor
Excelente apartado artístico, con diseños fantásticos.
Gran sistema de control, fácil de dominar.
Mucho sentido del humor negro.
Fantástico trabajo de localización al español, tanto en textos como en doblaje.
Ver en la versión impresa las paginas: 11