Celebro que el sector turismo avance y que los actores, entre estos el Gobierno, inviertan en este rubro tan importante para el país. Sin embargo, hasta el momento no se ha conocido públicamente de parte del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), la Policía Nacional, empresa privada, alcaldías y a quienes corresponda, en conjunto, decir cuál es el plan de seguridad, sin ambigüedades, para fortalecer el desarrollo del turismo nacional.
Es oportuno resaltar que Nicaragua espera una mayor afluencia de turistas con la inclusión de la Catedral de León en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad, por la Unesco. Que la paradisíaca isla de Ometepe tendrá un Aeropuerto Internacional. Que una de las metas propuestas en el Plan Nacional para el Desarrollo Turístico Sostenible de Nicaragua —actualmente en discusión— es que en el 2020 se cuente con 27 mil habitaciones. Y que el sector privado y el Gobierno aspiran a que los próximos nueve años haya una “pujante” inyección de capital en el sector turístico de Nicaragua, que permita aumentar la oferta de habitaciones hoteleras. Excelente todo esto. ¿Y la seguridad?
Por ningún lado las autoridades centrales del Gobierno, ni las cámaras de turismo, ni la Policía Nacional, ni el Ejército de Nicaragua, ni la Dirección de Migración y Extranjería, resaltan como algo fundamental, la seguridad ciudadana a la par del turismo, o incluso, que vaya delante del turismo.
Muy a pesar que los empresarios del sector en los distintos departamentos del país, así como los alcaldes piden a grito más seguridad, el clamor aún no se traduce en planes concretos.
Ninguna autoridad ha explicado que se cuenta con un plan que sirva como marco referencial para la aplicación de acciones y estrategias encaminadas a fortalecer la seguridad pública con un enfoque turístico, haciendo énfasis en la prevención y promoción, dada las características de cada destino turístico como León, Granada, San Juan del Sur, Ometepe, Matagalpa, Estelí, Río San Juan, etc.
A la vez, dicho plan debe ser elaborado en conjunto entre las autoridades correspondientes con los empresarios del sector, alcaldes, organismos locales y los ciudadanos en cada lugar para trazar ejes de trabajo adecuados.
Tampoco he escuchado de las autoridades correspondientes que en el Plan Nacional para el Desarrollo Turístico Sostenible de Nicaragua —actualmente en discusión—, se han definido los lineamientos estratégicos de desarrollo turístico ni las acciones para el cumplimiento de dichos lineamientos referidos a la seguridad.
Además del tema de la seguridad, hay que preocuparse por la calidad del servicio que se le brindará al turista. No solo se trata de cantidad. No solo se trata de “construir” pocos grandes hoteles y muchos “changarros”. Se trata de que ese Plan Nacional para el Desarrollo Turístico Sostenible de Nicaragua sea integral.
Si los turistas extranjeros o nacionales han tenido la mala experiencia de ser víctimas de delitos graves en Granada, y que en Ometepe se empiezan a generar algunos delitos graves y en León no hay suficiente seguridad ciudadana, estas personas lo propagan por los distintos medios en internet y ya verán que el efecto es devastador.
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