WASHINGTON/AFP
La Cámara de Representantes estadounidense rechazó una simbólica resolución que autorizaba la participación militar de Estados Unidos en Libia, pero al mismo tiempo se negó a reducir los fondos destinados a financiar las operaciones en ese país.
En un nuevo golpe contra un operativo que generó fuertes discrepancias en el Congreso, la cámara baja, con predominancia republicana, rechazó —con 295 votos contra 123— la participación de la fuerza militar estadounidense en la misión encabezada por la OTAN contra el régimen libio de Gadafi.
La resolución, sin embargo, tendrá pocas consecuencias porque cuenta con escaso apoyo en el Senado, donde los demócratas son mayoría.
- El diario norteamericano Wall Street Journal, citando a responsables estadounidenses, indicó ayer que el coronel Muamar Gadafi “estudia seriamente” la posibilidad de abandonar Trípoli debido a los ataques aéreos de la OTAN.
Los responsables no creen que ese desplazamiento sea inminente y consideran que Gadafi no partirá de su país, exigencia de los rebeldes.
Los insurgentes tuvieron contactos indirectos con las autoridades de Trípoli, con quienes se refirieron a la posibilidad de que Gadafi permanezca en su país si deja el poder, informó ayer Mahmud Shammam, el portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT, dirección política de la rebelión). Sin embargo, el vicepresidente del organismo en Bengasi, Abdul Hafiz Ghoga, negó tales contactos.
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La tensión aumentó esta semana en el Congreso, donde muchos legisladores, incluyendo demócratas, están furiosos porque Obama no solicitó el aval de la Cámara antes de ordenar los ataques en marzo contra el régimen de Gadafi.
Según la Resolución sobre los Poderes de Guerra, el gobierno debe pedir la autorización del Congreso antes de iniciar “actos hostiles” en el extranjero. Pero el gobierno de Obama argumenta que sólo apoya, de manera limitada, la acción de la OTAN y que, la noción de “acto hostil”, no se aplica a la intervención en Libia.
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, manifestó: “Estamos decepcionados por esta votación. Pensamos que no es el momento de enviar este tipo de mensaje confuso” en cuanto a las intenciones de Estados Unidos. “El destino del coronel Muamar Gadafi está sellado. No es el momento de echarse para atrás”, agregó.
Por su parte, el representante demócrata Dennis Kucinich, crítico ferviente de la guerra en Libia, expresó que
“Esta guerra nos distrae de los verdaderos problemas. Nuestra frágil economía necesita toda la atención del Congreso y del presidente”.
Es la primera vez que la Cámara vota en contra de una operación militar desde abril 1999, cuando rechazó la intervención del entonces presidente Bill Clinton en Kosovo.
Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, dijo no apoyar lo que ella considera ser un retiro “peligroso” de las operaciones de la OTAN, pero declaró no estar de acuerdo con la estrategia del presidente Obama.
Por su parte, el jefe de la minoría demócrata, Steny Hoyer, advirtió del riesgo de este debate para las relaciones de Washington con el resto el mundo. “El mensaje que recibirá Muamar Gadafi y nuestros aliados de la OTAN y todos los países del mundo es que Estados Unidos no es leal con sus aliados”, dijo Hoyer.
La Cámara también rechazo —con 238 votos contra 180— una medida que intentaba cortar todo financiamiento de los ataques militares directos en Libia y que autorizaba operaciones de apoyo a la intervención de la OTAN.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, estimó que esta segunda votación mostraba que la estrategia de Obama contaba con apoyo bipartidista. “El tiempo y la historia están a favor nuestro, pero debemos seguir manteniendo la presión, dijo en conferencia de prensa.
Wall Street Journal , citando a responsables estadounidenses, indicó ayer que el coronel Muamar Gadafi “estudia seriamente” la posibilidad de abandonar Trípoli debido a los ataques aéreos de la OTAN.
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