Por Ethelvina Sánchez Ortega / CABLES COMBINADOS
En toda empresa, querramos aceptarlo o no, existen sus personajes que hacen de la oficina el hábitat perfecto para las especies más salvajes y una que otra mansa.
En ocasiones nuestros compañeros de trabajo pueden comportarse agradables y en otras insufribles. Lo que sí es seguro es que compartimos la mayor parte del día con ellos que con nuestras familias.
Es por eso que debemos saber e intentar tratar con estas personas, pues su actitud puede influir en el desempeño de su trabajo y todos sabemos que no queremos obtener malos resultados al final de la jornada. A continuación.
Gutiérrez explica desplazamientos. Lo que sienten o no tienen, lo buscan en otras personas. Son trastornos psicológicos que se encuentran en cualquier parte.
Para evitar enfrentamientos con este tipo de personas la especialista recomienda mantener equilibrio entre el respeto con las personas que se trabaja. No caer en los juegos del chisme o de la negatividad. Si uno tiene un comportamiento saludable eso no le va a afectar. Hay que ser pro activo. Saber manejar las emociones personales. Se debe aprender a convivir.
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EL CHISMOSO: conoce la vida y obra de sus compañeros. Aunque no siempre sean ciertos, habla con seguridad de los detalles íntimos de sus colegas. Es el encargado de crear y hacer correr rumores por toda la empresa.
¡Ojo! Puede ser interesante platicar con este personaje, por eso de que “no nos gusta el chisme, pero nos entretiene”, pero hay que tener cuidado pues pasa a ser tóxico en un entorno complicado como el actual, ya que todo lo que se dice —medio en broma medio en serio— acaba influyendo y provocando una percepción exagerada de que todo es un desastre.
Tip : Cuidado al involucrarse con este tipo de personas, quizá usted solo les escuche hablar, pero siempre hay probabilidades de terminar afectado. Resulta frecuente ver a la hora de almuerzo o reuniones informales alrededor de la cafetería grupos de personas que se convierten en jueces
EL PESIMISTA: Es probablemente uno de los personajes que más daño hace al ambiente laboral, ya que algunas personas creen que la negatividad se transmite. Para este todo tiene alguna falla, se lamenta y queja de todo. Personas como esta crean más conflictos que soluciones.
Tip : Si tiene un colega de este tipo, la próxima vez que se le acerque dígale que busque el lado amable de las cosas, no todo es malo. Y hágale ver que trabajar con buen ánimo produce un mejor resultado.
EL FALSO AMIGO: Es el insidioso. El que se muestra amable, pero “es lobo con piel de oveja”. Le cuenta su vida, esperando que usted le cuente la suya. No es raro sentir un aire de desconfianza cada vez que esta persona está cerca.
Tip : Recuerde que toda información que provea puede ser utilizada en su contra. Es cierto que a toda persona se le debe dar un voto de confianza, pero si usted nota que la persona se comporta insidiosamente, valore lo que le confiará.
EL VENADO: Es el que realiza trabajos de otras empresas menos el de la suya. Busca cómo ganar dinero sin importar quién le pague. Y aunque la empresa lo prohíba, aun así lo hace.
Tip : Si en su equipo de trabajo tiene un compañero “venado” y su mal desempeño está afectando el trabajo de todos, aconséjele que priorice las actividades de la empresa para la cual realmente labora.
EL ADULADOR O SAPO: Como comúnmente le decimos, es la persona que trata de quedar bien con todo el mundo. Se comporta peor si se trata del jefe. Hace cumplidos aunque no los diga en verdad. Éste podría tener un poco de “falso amigo”, pues en cualquier oportunidad podría “clavarle un puñal por la espalda”. Hasta es posible que a solas con el jefe, saque todos los “trapitos sucios” de sus compañeros.
Tip : Si detecta una especie así dentro de su oficina es mejor creerle un 70 por ciento de todo lo que dice.
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