Por Auxiliadora Rosales
Los masajes pueden brindar alivio para algunas de las quejas más comunes en el embarazo, incluyendo acidez estomacal, indigestión, hemorroides, náuseas matutinas, congestión sinusal, presión arterial elevada y venas varicosas. La doctora Vilma Noelia Martínez Castro, ginecoobstetra del Hospital Privado Salud Integral, explica que durante el embarazo, la estructura ósea de una mujer soporta cada vez más peso y sus órganos cambian para acomodarse a su bebé en crecimiento, por lo que un terapeuta de masaje puede realizar manipulación muscular específica durante el embarazo de una mujer para aliviar el malestar en muchas áreas de su cuerpo.
«Las personas han promovido los beneficios terapéuticos de la terapia con masaje desde al menos el año 3000 a.C. Pero la práctica para mujeres embarazadas y sus recién nacidos es un descubrimiento bastante nuevo para muchas mujeres; y rápidamente está ganando popularidad», comenta la ginecoobstetra.
BENEFICIOS PARA LA SALUD
Estudios hechos por investigadores en Touch Research Institute (University of Miami School of Medicine) han encontrado que el dolor en la labor de parto puede disminuir mediante terapia de masaje.
«Las mujeres que recibieron masaje reportaron una disminución en el estado de ánimo deprimido, ansiedad y dolor, y mostraron una actitud más positiva después del primer masaje durante la labor de parto. Además, las madres que recibieron masaje tuvieron labores de parto considerablemente más cortas, una estancia en el hospital más corta y menos depresión postparto», detalla la experta.
Por lo general, el masaje en el embarazo es muy seguro y satisfactorio, pero no es para todas las personas en todas las etapas del embarazo. Por eso es importante tener a un terapeuta especialmente capacitado en masaje, quien sea competente para realizar masaje en el embarazo, y esté al tanto de importantes limitaciones.
Los expertos dicen que el masaje en «puntos de reflejo del tobillo» (áreas de los tobillos que corresponden con el útero y los ovarios) deberían evitarse, a menos que una mujer quiera ocasionar labor de parto. El masaje directamente sobre venas varicosas no es una buena idea, pero los tratamientos realizados en áreas cercanas mejorará la circulación y aliviará la tensión en los tejidos varicosos.
Para mujeres que experimenten labor pretérmino, el masaje puede ayudar a mejorar la circulación y a relajarlas, pero el masaje del abdomen debería evitarse.