Por Keylla Ballesteros
Si está en tus planes convertirte en mamá próximamente, debes tomar en cuenta una serie de consejos que los especialistas recomiendan para que nuestros cuerpos estén en la mejor condición posible para recibir a nuestro bebé y que además, puedas vivir un embarazo pleno, sano y feliz.
Dejar el cigarro, hacer ejercicios de estiramiento, tener el peso indicado y tomar multivitaminas o suplementos de ácido fólico por lo menos tres meses antes del período de gestación, es lo idóneo.
LA EDAD CORRECTA
Cuando se acercan los 30 te dicen que el reloj comenzó a correr y que debes lo más pronto posible embarazarte antes que sea demasiado tarde, sin embargo, según la doctora Greta Solís, especialista en ginecología, la edad ideal de una mujer dependerá de la madurez que posea, aunque desde el punto de vista físico es de entre los 18 y 35 años.
«Cuando se tiene menor edad, la mujer puede presentar una serie de dificultades debido a que la pelvis es muy pequeña y por lo general, son partos prematuros que puedan causar infecciones o retardos en el crecimiento del bebé, así como altos riegos a sufrir de preeclampsia y eclampsia en la madre», afirma Solís.
Además, hay una alta incidencia de factores sociales y sicológicos en la adolescente.
Por otro lado, si la mujer supera los 35 años, puede enfrentarse a mayores riesgos debido a que el número de óvulos a esa edad es mucho menor, a la vez que las probabilidades de que estos sean menos sanos es mayor. «Hay un aumento de morbilidad y mortalidad, duplicándose y triplicándose los riegos de enfermedades congénitas como el Síndrome de Down, y obviamente los casos de eclampsia y preeclampsia son más notorios», afirma.
Asimismo, al tener mayor edad el cansancio y estrés pueden incidir en que la nueva mamá no tenga las mismas energías para la crianza y disfrute del nuevo bebé.
TOMA EN CUENTA
Debes realizarte un chequeo general para descartar cualquier tipo de enfermedad, como anemia o alguna infección de transmisión sexual, además, deberás vacunarte contra la rubéola o varicela ya que contraerlas durante el período de gestación pueden ser peligrosas para el bebé. «Hay que evitar el exceso de alcohol y la ingesta de drogas (medicamentos) por prescripción médica o no», señala Solís.
EL ÁCIDO FÓLICO
Esta sustancia ayuda al desarrollo del cerebro y del tubo neural del bebé, por lo que su ingesta 3 meses antes de embarazarse hasta las 12 semanas de gestación, ayuda a evitar defectos en el tupo neural, que son poco frecuentes, pero traen defectos congénitos graves en el cerebro y la columna vertebral.
«El ácido fólico se encuentra bien distribuido en alimentos como el hígado, vegetales de color verde oscuro como brócoli, espinaca, así como en los frijoles y otras leguminosas como maní, almendras, nueces, cereales de grano entero como avena integral, cebada y en varias frutas», señala la nutricionista Martha Justina González.
CONSUME VITAMINAS Y MINERALES
De acuerdo con la especialista, la futura mamá debe consumir frutas y vegetales en su forma natural que contengan vitaminas y minerales. “El hierro es excelente mineral para prevenir la anemia, además, su consumo permite un mejor desarrollo del hígado del bebé, por eso también se recomienda el consumo de carnes rojas dos o tres veces por semana, y de frijoles y vegetales verdes que también son fuentes de hierro, aún así se requerirá suplementos de este mineral”.
Otro mineral muy importante es el calcio. “La mejor fuente alimentaria del mismo es en la leche, y si la mujer piensa en embarazarse puede consumir 3 porciones de la misma, de preferencia descremada, o bien puede alternar entre yogur y queso”, recomienda González.
La mujer debe cuidar la calidad de los alimentos que consume para tener suficientes vitaminas y minerales. “Es aconsejable evitar alimentos con sodio adicional como embutidos, jamones, salchichas, quesos procesados y demás alimentos enlatados, tomar mucha agua y hacer ejercicios aeróbicos moderados sin importar la edad”, afirma.
PROTEGE TU PIEL… DESDE ANTES
Las consecuencias que puede causar un embarazo debido al estiramiento de la piel y la subida de peso son inevitables, sin embargo, si te cuidas desde antes, los efectos pueden ser menores.
El dermatólogo Jorge Neira, de Clínica Piel de Ángel, recomienda una buena hidratación de la piel de todo el cuerpo, usar un protector solar factor total o 50+, una crema antiestrías y llevar una dieta balanceada. “Los cambios que vendrán durante el embarazo son los mismos sin tomar en cuenta la edad, y es importante saber de ellos para no crear ansiedad y perturbación cuando estés en período de gestación”.
La piel puede presentar una serie de modificaciones fisiológicas debido al incremento de los niveles de estrógenos. “Puede tornase tersa, lisa, blanda y hay un aumento de la vascularización, por estas razones se aconseja que si la mujer pretende embarazarse haga ejercicios para tonificar los tejidos blandos y así evitar la aparición de estrías y flacidez”, afirma.
Por otro lado, Neira recomienda hacer el máximo esfuerzo por no engordar. “Es conveniente controlar el peso y la tensión arterial mediante una dieta adecuada y ejercicios físicos que no produzcan disnea ni cansancio”.
Por último, debes saber que la mayoría de estos cambios son temporales, “pero cuando la futura mamá se informa más sobre estos temas, se hace más necesario aprender a cuidar su piel y evitar que dichos efectos se tornen permanentes”, finaliza.
